El incierto futuro de los más jóvenes
Cyl dots mini
Pedro original

Menudo Panorama

Pedro Santa Brígida
Periodista

El incierto futuro de los más jóvenes

Sdf detail

La pandemia no se ha ido, pero lo parece. A medida que se rebaja la intensidad de contagios y muertes, regresan los consabidos niveles de estupidez humana. La vida sigue, el muerto al hoyo y el vivo... Me temo que lo inmediato manda y que pertenecemos a unas generaciones escasamente críticas, que, en general, quizá hemos vivido excesivamente acomodados entre el mundo de los privilegiados terrenales.

 

En realidad, el principal mérito no es nuestro, es de los que llegaron antes, que se dejaron la piel y muchos de sus momentos de felicidad personal por el bienestar de los que venían por detrás. No necesitaban tanto -más bien muy poco- para disfrutar de la vida. Ahora nos lo montamos de otra manera. El sistema social en el que vivimos es benévolo y hay que aprovechar el momento. Carpe Diem.

 

No es oro todo lo que reluce. Durante décadas vengo escuchando a la clase dirigente reclamar el apoyo de los ciudadanos, los votos, para mejorar... el mundo. Pero el mundo mejora sólo en parte, sigue siendo injusto, tremendamente injusto. Unos tanto y otros tan poco. Unos currando y otros mirando. Los problemas locales siguen enquistados, sin solución, y los más contundentes del planeta no se finiquitan: pobreza, hambre, falta de medicinas, chabolas, desempleo, migración, guerras, etc. 

 

España es un país de excesos. Maravilloso en algunos aspectos y tremendamente cutre en otros. Sabemos disfrutar y, al tiempo, tenemos una gran capacidad de resignación. Los jóvenes, por ejemplo, admiten con serena naturalidad que, sí o sí, deben gestionar su propia paciencia para poder afrontar un plan de vida. Trabajo estable, vivienda propia, posibilidad de formar una familia y cosas por el estilo, que en la actualidad se estiran hasta edades insospechadas no hace tanto. De sus pensiones, mejor ni mentarlas.

 

España es el segundo país de Europa con mayor desempleo juvenil, los salarios de los que empiezan, en general, son una birria, muy precarios, tenemos uno de los índices de natalidad más bajos del mundo desarrollado, criar hijos es casi heróico para demasiada gente. Y aún así vive razonablemente bien esta generación 'milenial'. Gracias al apoyo familiar.

 

En el caso concreto de la comunidad de Castilla y León, como otras tantas, la despoblación se ha convertido en un lastre en algunos de sus territorios, que inevitablemente desaparecerán más pronto que tarde al ritmo de pérdida actual de habitantes. Las limitadas opciones -y planes- de industrialización o emprendimiento digital dejan muy escaso margen a los jóvenes, que se ven forzados a emigrar lejos de casa.

 

Mientras los asuntos no se resuelven, los que gobiernan nos entretenien con cuestiones -dicen que esenciales- para el futuro colectivo del país, como los indultos a los políticos presos del 'procés' o el Plan España 2050, por citar la actualidad. Pan y circo. Menudo panorama.

 

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: