Consumo regular de café: Potencial efecto preventivo de ictus
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Félix Martín Santos
@FMSFelizconpoco

Consumo regular de café: Potencial efecto preventivo de ictus

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A la luz de los conocimientos científicos actuales, el consumo regular de café contribuye a proteger nuestro material genético, merced a su riqueza en fitoquímicos capaces de activar la síntesis de proteínas antioxidantes, desintoxicantes y reparadoras de anomalías del ADN, que probablemente podrían explicar la asociación entre su consumo regular con una reducción de la tasa de muerte por todas las causas: cardiovasculares, ictus, neumológicas, neurodegenerativas, cirrosis, diabetes, ciertos cánceres, entre otros. En este contenido vamos a incidir en su efecto reductor de accidente cerebrovascular, primera causa de muerte en mujeres y tercera en hombres.

¿A qué llamamos ictus?

 

El ictus o accidente cerebrovascular consiste en un defecto súbito del aporte de sangre arterial al cerebro tanto por una oclusión de una arteria cerebral, por trombosis o por embolia (los más frecuentes), causante de una necrosis o muerte de las neuronas subsidiarias (infarto o embolia cerebral, respectivamente) como por una hemorragia cerebral (rotura pared arterial) o subaracnoidea.

 

¿Cómo se manifiesta?

 

Gran parte de los pacientes que sufren un ictus suelen manifestar una serie de síntomas, a saber:

 

  • Intenso dolor de cabeza, muy superior a otros previamente sufridos.

 

  • Pérdida brusca de fuerza o sensibilidad, habitualmente en una mitad del cuerpo, brazos y piernas (hemiplejia o hemiparesia) y cara (parálisis facial), que aparecerán en el lado izquierdo, cuando el ictus afecta al lado derecho del cerebro, o en el hemicuerpo derecho, si el accidente cerebrovascular acontece en el lado izquierdo.

 

  • Cuando el afectado es el hemisferio cerebral dominante (en diestros, el izquierdo; en zurdos, el derecho) también aparecerán serias dificultades para hablar (afasia motora) o entender (afasia sensitiva).

 

  • Deterioro brusco de la visión, como visión doble, pérdida de visión por un ojo o imposibilidad de identificar objetos en una parte de nuestro campo visual.

 

  • Pérdida brusca del equilibrio.

 

Aunque lo más frecuente es que el ictus se manifieste con una combinación de los síntomas y signos citados, basta con sufrir uno sólo de ellos para inmediatamente llamar al 112, para confirmar el diagnóstico e instaurar un rápido y efectivo tratamiento en unidades especializadas, a fin de reducir la extensión del daño cerebral, sobre todo en los ictus por infarto o embolia (trombólisis, trombectomía mecánica).

 

El asunto no es baladí, porque por cada minuto de interrupción del flujo arterial cerebral se pierden 1,9 millones de neuronas y 14 billones de conexiones neuronales; y al cabo de una hora el envejecimiento cerebral es de 3,6 años y la pérdida de neuronas alcanza la escalofriante cifra de 120 millones, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), a propósito del Día Mundial del Ictus (29 de octubre).

 

Importancia del ictus

 

Un accidente cerebrovascular es siempre una prioridad de salud pública, por su gran frecuencia, su elevada mortalidad, la gran discapacidad que aquejan los supervivientes y por el excesivo gasto sanitario que supone.

 

Frecuencia elevada

 

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (1), cada año mueren unas 27.000 personas a causa de ictus, siendo ésta la segunda causa de muerte en nuestro país, la primera en mujeres y la tercera en varones.

 

La tasa de incidencia anual de ictus es de 187,4 casos por cada 100.000 habitantes, lo que supone un total de 71.780 nuevos casos considerando la población española de 18 años o más a 1 de enero de 2018 (38.308.693 personas).

 

Según la Encuesta Nacional de Salud de España (ENSE), la proporción de prevalencia de ictus en España es del 1,7%, lo que equivale a 661.512 personas (2017).

 

Discapacidad y pérdida de autonomía

 

El ictus es la primera causa de discapacidad adquirida en España y la segunda de demencia.

 

Efectivamente, el deterioro de la calidad de vida de los pacientes que sufren un ictus (dos tercios de los mismos tienen 65 años o más) es muy notable, pues el 43,8% tiene dificultades para ducharse o bañarse sin ayuda y el 56,3% para realizar tareas domésticas ligeras. En consecuencia, la pérdida de autonomía es muy importante.

 

Además, las personas que han sufrido un accidente cerebrovascular tienen una peor percepción de su estado de salud que los que sufren otras enfermedades. Asimismo, tienen un riesgo superior de deterioro de la salud mental, así como una mayor afectación en las distintas dimensiones de la calidad de vida relacionada con la salud, sobre todo en la movilidad, en el desempeño de las actividades cotidianas y el sufrimiento por dolor o malestar.

 

Coste económico desmesurado

 

En España, el coste total medio por paciente que ha sufrido un ictus es de 27.711 € al año, de los que el 67% corresponderían a costes directos no sanitarios, el 31% a costes directos sanitarios y el 2% restante a costes indirectos. El coste total de los nuevos casos de ictus en España supondría cada año 1.989 millones de euros.

 

Todos estos datos se recogen en el Atlas del Ictus de España (2019, actualizado en 2020) (2), de la Sociedad Española de Neurología.

 

Prevención

 

Por todo lo anteriormente referido, se antoja crucial implementar efectivas medidas de prevención primaria para reducir el riesgo de desarrollar esta temible enfermedad.

 

Aunque se trata de un evento agudo, su desarrollo está vinculado al deterioro progresivo de las arterias que se tornan rígidas y escleróticas (arteriosclerosis), con una reducción paulatina de su luz hasta llegar a una obstrucción total, momento en que se interrumpe el aporte arterial de oxígeno y nutrientes, lo que conduce a la necrosis de las neuronas (infarto o necrosis isquémica), principal causa de ictus.

 

Pero ¿qué origina la citada arteriosclerosis?

 

Pues esta enfermedad crónica no comunicable, responsable de infartos en diversos órganos, se gesta por fenómenos inflamatorios crónicos a lo largo de la vida, producidos por estilos de vida adquiridos, modificables, muy conocidos: tabaquismo, exceso de alcohol etílico, sedentarismo, consumo de ultraprocesados, entre otros, responsables de hipertensión arterial, diabetes tipo dos, dislipemias, obesidad, síndrome metabólico, que, a la postre, son los que realmente provocarán los accidentes cerebrovasculares.

 

La prevención y el tratamiento de la hipertensión arterial es de gran trascendencia, dado que incrementa tanto el riesgo de ictus por infarto cerebral como por hemorragia cerebral (principal causa de derrame).

 

Dado que tales factores de riesgo son adquiridos, podríamos modificarlos, mediante estrategias combinadas de educación para la salud y soporte sociopolítico/socioeconómico. De esta suerte, podríamos prevenir y tratar el tabaquismo, el consumo de alcohol, así como el consumo de comida basura o chatarra, concomitantemente con un aumento de la adherencia de la gente a una dieta saludable como la Dieta Mediterránea y un incremento de la práctica de actividad física.

 

Actualmente se sabe que el 90% de los casos de ictus podrían prevenirse si adoptáramos estilos de vida saludables, como los anteriormente mencionados.

 

Bien, pero ¿el café qué pinta aquí?

 

Esta bebida universal es una verdadera infusión del grano verde tostado de un vegetal, el cafeto, (Coffea arabica, coffea canephora, entre otros), que contiene saludables fitoquímicos (más 1000 moléculas), de efectos antioxidantes, desintoxicantes y reparadores de anomalías del ADN, que analizaremos más profundamente en el apartado de hipótesis plausibles de su efecto cardiovascular protector.

 

Efecto protector del café

 

En las siguientes líneas vamos a analizar los principales estudios observacionales prospectivos que han revelado una asociación inversa entre el consumo regular de café y la incidencia de ictus.

 

Cortesía Jaime Alejos. Maestro barista, campeón de cata del 2019 (España; SCA), lateando un café de especialidad de Etiopía Sidamo natural, tostado óptimamente por Marisa Baqué

 

a. Consumo de café y riesgo de ictus en varones fumadores

 

En junio de 2008 se publicó en la revista oficial de la Sociedad Americana de Ictus (Stroke journal) un estudio prospectivo, de autores suecos y finlandeses, que reveló, por primera vez, una asociación entre el consumo regular de café en hombres y una reducción del riesgo de ictus por infarto cerebral, con la particularidad de que estos varones eran fumadores de tabaco, gran factor de riesgo cardiovascular. (3)

 

Efectivamente, tras estudiar a 26.556 fumadores, de 50 a 69 años, de una cohorte conocida (Alpha-Tocopherol, Beta-Carotene Cancer Prevention Study), durante 13,6 años, comprobaron que los hombres que consumían más café (8 o más tazas) tenían un menor riesgo relativo de infarto cerebral (RR: 0.77 (IC: 95%, 0.66 to 0.90; P <0.001), esto es, un 23% inferior,  con respecto a los encuadrados en la categoría más baja de consumo (menos de 2 tazas diarias). 

 

Sin embargo, no apreciaron asociación alguna entre el consumo de café y el riesgo de hemorragia cerebral y hemorragia subaracnoidea.

 

En este estudio también comprobaron que los que bebían dos o más tazas diarias de té (cuestionario de frecuencia de alimentos) experimentaban una reducción de un 21% del riesgo de infarto cerebral, con respecto a los no bebedores.

 

Dado que la prevalencia de consumo de café en Finlandia es muy alta, resultó difícil reunir un grupo significativo de no consumidores de café, por lo que la comparación se efectuó entre grandes consumidores con consumidores discretos.

 

“Estos resultados sugieren que un alto consumo de café y té puede reducir el riesgo de infarto cerebral entre los hombres, independientemente de los factores de riesgo cardiovascular conocidos”, concluyeron Susana C. Larsson y colegas, autores del estudio.

 

b. Consumo de café y riesgo de ictus en mujeres

 

En marzo del 2009 se publicó, en una revista de prestigio (Circulation) un estudio prospectivo de autoría española y estadounidense (miembros de la Universidad Complutense de Madrid, del CIBER de Barcelona y de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard), que reveló una asociación inversa entre el consumo de café y el riesgo de accidente cerebrovascular en mujeres. (4)

 

Tanto el tamaño de la muestra como los años de seguimiento fueron muy importantes: 83.076 enfermeras de una clásica muestra (Nurses' Health Study) seguidas durante 24 años, con controles periódicos, cada dos a cuatro años.

 

Tras ajustar factores de riesgo cardiovascular (hipertensión arterial, alcohol, hipercolesterolemia, diabetes tipo dos, tabaco, nivel de actividad física, tratamiento hormonal sustitutivo con estrógenos, entre otros), observaron una reducción significativa del riesgo de ictus en las bebedoras de 2 a 3 tazas y en las de más de 4 tazas diarias de café: 9% y 10%, respectivamente.

 

En este estudio resultó muy destacable observar un descenso mucho mayor de accidente cerebrovascular entre las nunca fumadoras o exfumadoras que entre las fumadoras actuales, pues el consumo diario de 4 o más tazas de café entre las primeras se asoció con una reducción de un 43% del riesgo de ictus con respecto a las que bebían menos de una taza de café al mes (RR: 0.57; IC 95%, 0.39 a 0.84), en tanto que entre las fumadoras actuales de 4 o más tazas diarias se vio una reducción del 3%, que no alcanzó significación estadística  (RR: 0.97; 95% CI, 0.63 a 1.48).

 

También apreciaron una falta de asociación estadística entre el ictus y el consumo de otras bebidas con cafeína, como el té y ciertos refrescos azucarados.

 

El consumo de descafeinado se asoció con cierta reducción riesgo del riesgo, de un 11% entre las consumidoras de 2 o más tazas diarias con respecto a las bebedoras de menos de una taza al mes ( RR: 0.89; 95% CI, 0.73 a 1.08; P =0.05).

 

Dos años más tarde, el 11 de marzo del 2011, se publicó (Stroke) otro estudio prospectivo, llevado a efecto por el grupo sueco-finlandés de Susanna C. Larsson, que también reveló una asociación inversa entre el consumo de café y el riesgo de ictus en mujeres, por infarto cerebral y hemorragia subaracnoidea, no por hemorragia cerebral. (5)

 

Efectivamente, tras estudiar a 34.670 mujeres (libres de procesos cardiovasculares y de cáncer), durante 10,4 años, comprobaron reducciones del riesgo a partir del consumo de una taza diaria, pues un consumo de 1 a 2 tazas al día se asociaba con una reducción del riesgo del 12%, que era aún mayor en las bebedoras de 3 a 4 tazas y en las de 5 o más tazas de café: un 25% RR: 0.75 (95% CI, 0.64-0.88) y un 23% (RR: 0.77 (95% CI, 0.63- 0.92), respectivamente.

 

Esta asociación inversa entre el consumo de café y el riesgo de infarto cerebral no se modificó por el estatus de fumador, historia de hipertensión arterial, consumo de alcohol o diabetes.

 

“Estos hallazgos sugieren que tanto no beber nada de café como beber muy poco se asocia con un incremento del riesgo de ictus en mujeres”, concluyeron los autores.

 

Metaanálisis de estudios epidemiológicos

 

En noviembre del 2011 se publicó en la revista oficial de la Sociedad Americana de Epidemiología (American Journal of Epidemiology) un metaanálisis de estudios observacionales prospectivos cuyo objetivo principal fue valorar una posible asociación entre el consumo regular de café y la incidencia de ictus. (6)

 

Susanna C. Larsson y Nicola Orsini, autores de la investigación, seleccionaron 11 estudios de cohorte (7 europeos, 2 de EEUU y 2 de Japón), publicados durante los 21 años previos (entre 1990 y 2011), que incluyeron 479.689 personas, de los que 10.003 sufrieron un ictus durante el periodo de seguimiento.

 

Los participantes eran personas de la comunidad general, libres de ictus y de enfermedades cardiovasculares al inicio del estudio, excepto en tres estudios: dos contaron con pacientes que habían sufrido recientemente un infarto agudo de miocardio (7,8), en un tercero la muestra estuvo constituida por pacientes diabéticos. (9)

 

Pues bien, estos investigadores observaron una asociación no lineal entre el consumo de café y una reducción del riesgo de ictus: 14%, con 2 tazas diarias de café; 17%, con 3-4 tazas al día; 13%, para 6 tazas, con respecto al no consumo.

 

“En resumen, los resultados de este metaanálisis indican que el consumo moderado de café puede estar asociado inversamente con el riesgo de accidente cerebrovascular. No está claro si la falta de una relación lineal dosis-respuesta entre el consumo de café y el accidente cerebrovascular se debe a los efectos potencialmente desfavorables del café en niveles de consumo más altos o si se debe a una confusión residual de otros factores de riesgo de accidente cerebrovascular relacionados con el consumo de café. Los estudios futuros deben intentar evaluar si esta asociación es causal y si la relación difiere según el subtipo de accidente cerebrovascular o se modifica por polimorfismos en genes que codifican enzimas implicadas en el metabolismo de compuestos en el café”, concluyeron los autores.

 

Un año más tarde, en noviembre del 2012, se publicó otro metaanálisis de estudios observacionales, de autores de Corea del Sur, que también reveló una asociación inversa entre el consumo de café y el riesgo de accidente cerebrovascular: 17% de reducción del riesgo de ictus por infarto cerebral con un consumo de 4 o más tazas diarias. (10)

 

En los 9 estudios prospectivos seleccionados apreciaron que el riesgo relativo (RR) combinado de accidente cerebrovascular para la categoría de consumo de café más alta frente a la más baja fue 0,83 (intervalo de confianza [IC] del 95%, 0,76 a 0,91), esto es, un 17% de reducción del riesgo.

 

Cuando se realizó el análisis de subgrupos, en los estudios europeos, el mayor consumo de café mostró un efecto preventivo sobre la aparición de accidentes cerebrovasculares, con un 18% de reducción del riesgo (RR 0,82, IC del 95%, 0,74 a 0,92); en mujeres se apreció una reducción del 19% (RR: 0,81,IC del 95%, 0,70 a 0,93); del 20% para infarto cerebral (RR:  0,80 (IC del 95%, 0,71 a 0,90); y para los que beben 4 tazas o más por día 0,83 (IC del 95%, 0,75 a 0,91).

 

 

Cortesía de Jorge Fabra, maestro barista, cuya depurada técnica hace que fructifiquen más los efectos saludables del café

 

Consumo de café y riesgo de ictus: Estudio de aleatorización mendeliana 

 

En febrero del 2020 se publicó (Annals of Neurology) un estudio de aleatorización mendeliana, de autoría china, en el que no se apreció una relación causal entre el consumo de café y una reducción del riesgo de ictus entre los 91.462 participantes a los que se efectuó un metaanálisis de estudios de asociación de todo el genoma (GWAS). Sin embargo, en el análisis de subgrupos, evidenciaron un posible efecto protector del consumo de café sobre el riesgo de accidente cerebrovascular isquémico de vasos pequeños, aunque con endeble significación estadística. A pesar de lo cual, animaron a otros investigadores para que emprendan estudios que den luz sobre el posible efecto protector del café sobre la integridad de las pequeñas arteriolas y capilares cerebrales, pues su obstrucción incrementa el riesgo de ictus y de demencia vascular. (11)

 

Revisión y metaanálisis de estudios que incluyen más de 2,4 millones de hombres y mujeres

 

En enero del 2021, se publicó, en una revista especializada en el tema (Journal of Stroke), una revisión sistemática y metaanálisis de estudios observacionales cuyo objetivo fundamental fue valorar una posible asociación entre el consumo de café y el riesgo de accidente cerebrovascular, con resultados bastante fructíferos para los amantes de esta bebida universal. (12)

 

Los autores del trabajo, Chuan Shao y colegas (Hospital de Nanchong y Colegio Médico de Sichuan, China), tras evaluar 21 estudios que incluían 30 cohortes independientes en las que participaron más de 2,4 millones de personas, observaron, en el análisis dosis-respuesta, que la mayor reducción del riesgo de ictus la experimentaron los que bebían 3 a 4 tazas diarias de café: 21%. Sin embargo, no se apreciaron descensos mayores con consumos superiores (relación no lineal, en forma de U).

 

El aparato estadístico utilizado fue de gran rigurosidad (cálculo de riesgos relativos, con intervalos de confianza del 95%; análisis de sensibilidad, metarregresión de error robusto,  pruebas de Egger, entre otros).

 

Aunque se trata de un metaanálisis que engloba a un apabullante número de personas (más de 2,4 millones), con una metodología impecable y resultados muy boyantes para los amantes del café, los autores fueron prudentes en sus conclusiones: “Nuestro estudio proporcionó evidencia de una asociación inversa significativa entre el consumo de café y el riesgo de accidente cerebrovascular. Se justifican futuros estudios prospectivos amplios, bien diseñados, para confirmar nuestros hallazgos”.

 

Cortesía Alfonso Aguado: experto barista preparando una infusión de café con la aeroprés.

 

Informe favorable de la Asociación Americana de Cardiología

 

En noviembre del 2017, la Asociación Americana de Cardiología informó que estudios observacionales prospectivos como el prestigioso de Framingham, están revelando una asociación entre el consumo regular de café y una reducción del riesgo de insuficiencia cardiaca  e ictus: 7% y 8%, respectivamente, con cada taza de café adicional consumido semanalmente, con respecto a los no bebedores de café. (13)

 

Hipótesis plausibles

 

Considerando que el infarto cerebral, principal causa de ictus, se debe a la obstrucción de una arteria cerebral por arteriosclerosis severa, proceso inflamatorio crónico de la pared arterial en el que están implicados fenómenos oxidativos y disfunción del endotelio (capa más interna), que abocan a un progresivo endurecimiento de la citada pared y a una estenosis progresiva de su luz hasta llegar a una verdadera obstrucción por el desarrollo de trombos sobre una pared erosionada y ulcerada,  todo estilo de vida que exhiba efectos antioxidantes, antiinflamatorios y protectores del endotelio, podría evitar y frenar tal cúmulo de hechos y, por ende, el riesgo de accidente cerebrovascular.

 

Así operan la práctica regular de actividad física y el conjunto de alimentos que convergen en la Dieta Mediterránea, con gran aportación de ácidos omega3 (pescado azul) y de fitoquímicos (flavonoides, carotenoides, vitaminas y polifenoles) propios de la fruta, vegetales, frutos secos, aceite de oliva virgen extra, entre otros.

 

Efecto antioxidante, desintoxicante y reparador de anomalías del ADN

 

Pues bien, el café ocupa el sexto lugar entre los alimentos más ricos en antioxidantes, según un estudio publicado en la revista oficial de la Sociedad Americana de Nutrición (The American Journal of Clinical Nutrition), por la riqueza en ácido clorogénico contenido en el grano verde. (14)

 

Aunque todavía es más saludable lo que resulta del tueste del grano verde: melanoidinas, feniilindanos y pirocatecol, de mayor potencia antioxidante. Así, recientemente, dos estudios publicados en febrero y junio del 2020, (15,16 )han revelado que los efectos saludables exhibidos por los fitoquímicos del café tienen que ver con su capacidad de activar, tras un estrés celular inicial, a un factor de transcripción muy beneficioso para nuestros intereses, el factor eritroide nuclear dos, que promueve la síntesis de proteínas de efectos antioxidantes, desintoxicantes y reparadores de anomalías del ADN. Concomitantemente, inhibe a factores de transcripción proinflamatorios ( factor nuclear Kappa B. NF-kB), involucrados en la codificación y síntesis de proteínas de marcado efecto oxidante e inflamatorio, como el factor de necrosis tumoral alfa y la interleucina  (6).

 

En junio del 2020, se publicó (Nutrients), una excelente revisión, de autoría alemana, que, además de incidir en los efectos antioxidantes, desintoxicantes y antitumorales del café,  destacaron su capacidad  para proteger nuestro material genético, así como su favorable acción en la microbiota intestinal, potenciando el desarrollo de bacterias antiinflamatorias y mitigando el crecimiento de las proinflamatorias. (16)

 

Efecto protector del material genético

 

En cuanto al efecto protector del ADN exhibido por el café, es preciso decir que, al menos, tres estudios experimentales han constatado tal hecho, reduciendo el número de roturas espontáneas del ADN, tanto a las pocas horas como a las 4 semanas de consumirlo, con respecto al placebo (agua). (17-19) La transcendencia de este efecto es enorme, pues podría contribuir a explicar gran parte de los efectos saludables del café, como la asociación entre su consumo regular y la reducción de la tasa de muerte total y especifica por las principales causas de enfermar y morir en el mundo. (20-27)

 

Reducción riesgo de arteriosclerosis subclínica

 

Siguiendo con el efecto antiarteriosclerótico del café, destacaremos dos estudios que han mostrado cómo su consumo regular se asocia con una reducción del riesgo de arteriosclerosis subclínica (años antes de complicarse con infartos): uno, revelando una reducción de calcificación en las coronarias, mediante TAC, cifrado en un 41% en los bebedores de 3-4 tazas diarias versus no bebedores (28); el otro, observando un aumento de la velocidad de onda pulso arterial y de la elasticidad arterial (The Corinthia study). (29)

 

Protección endotelial

 

El efecto protector del endotelio arterial mostrado por el café, también influye en la reducción de la rigidez arterial y, por ende, en el incremento de su elasticidad, como se ha comprobado en diversos estudios. (30,31)

 

Cortesía Jorge Fabra, prestigioso barista preparando una infusión de café con la V 60.

 

Consumo regular de café y reducción mortalidad total, incluso entre supervivientes de infarto agudo de miocardio: Otro estudio más

 

Hace 5 meses, en marzo del 2021, se publicó (Stroke) otro estudio observacional prospectivo con resultados boyantes para los que gozan diariamente con esta popular bebida. Vamos a resumirlo.

 

Tras seguir, durante 18,5 años, a 46.213  japoneses (478 supervivientes de ictus, 1214 supervivientes de infarto agudo de miocardio, así como  44.521 personas sin historia previa de infarto de miocardio ni ictus), de 40 a 79 años de edad, se observó cómo el consumo regular de café se asociaba con una reducción de la mortalidad por todas las causas,  tanto en las personas sin antecedentes de infartos de miocardio ni ictus (14%, con una taza diaria; 18%, bebiendo 2 o más tazas al día) cuanto en los supervivientes de infarto agudo de miocardio (39% de disminución de la mortalidad total en los bebedores de ≥2 tazas diarias de café) , con respecto a los no bebedores de café (32)

 

Barista: término a incluir en el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española (RAE)

 

Empecemos este último apartado, recordando que la promoción de estilos de vida saludables es una de las mejores estrategias de prevención primaria, capaz de reducir el riesgo de desarrollar precozmente las principales causas de enfermar y morir en el mundo, cardiovasculares, neurodegenerativas, respiratorias, tumorales, digestivas y metabólicas, vinculadas con estilos de vida poco saludables, como el tabaquismo activo, el alcohol, el sedentarismo, la comida chatarra, entre otros. Por ello, una buena adherencia a un modelo dietético saludable, como la Dieta Mediterránea, la práctica regular de ejercicio físico y el consumo habitual de café, entre otros estilos de vida saludables, contribuyen decisivamente a incrementar integralmente nuestro nivel de salud, como bien saben los lectores habituales de los contenidos publicados en este blog del grupo digital Tribuna, que vio la luz el uno de mayo del 2014.

 

En cuanto al café respecta, son muchas las veces que hemos empleado el término barista, para referirnos a un profesional sumamente cualificado en la preparación de café, con gran dominio de sus diversas técnicas ( tanto con cafeteras de filtro, como la V 60, la Chemex, la de sifón y la aeroprés, como con las “cafeteras convencionales” para elaborar espressos y todas sus variedades, entre otras), así como con profundos conocimientos de caficultura, cata y, en muchos casos, de tueste (bastantes son excelentes tostadores), lo que permite que fructifiquen las notables características organolépticas del café (de aroma y sabor) y sus extraordinarios efectos saludables, sobre todo, si se trata de cafés de especialidad (más de 80 puntos en la escala de cata internacional). Además, muchos de estos profesionales ejercen en sus cafeterías una auténtica labor educativa, explicando a sus clientes cómo catar y degustar un buen café (de diversos orígenes), entre otros múltiples aspectos, que contribuyen a aumentar la cultura del café, al tiempo que a enriquecer el trato humano y la saludable sociabilidad.

 

Por todo ello, me adhiero fervientemente a la campaña impulsada por el filólogo Emilio del Río y por la marca Templo Cafés, para incluir el término “barista” en el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española, a la que han presentado un informe con más de 50 referencias recientes en la prensa española y más de 150 menciones en la de otros países latinoamericanos de habla hispana.

 

Incluso existe un organismo, la Sociedad Internacional de Cafés de Especialidad (SCA), que regula, ampara y cualifica a estos profesionales, con diversos niveles de certificación y cualificación.

 

Mi admiración y cariño por estos embajadores del café, que tanta felicidad aportan con sus excelentes preparaciones, de delicado aroma y exquisito gusto, así como con su docta y entrañable conversación, hace que con frecuencia los denomine proveedores de salud, pues, como antes he referido, su conocimiento y esmerada técnica contribuyen decisivamente a que fructifiquen los efectos saludables del café y, por tanto, a incrementar la salud en su triple dimensión: física, mental y social.

 

Dr. Félix Martín Santos 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

 

1.            Instituto Nacional de Estadística. Defunciones según la Causa de Muerte. Año 2017. [Internet]. 2018 [citado 2019 sep 18];Available from https://www.ine.es/prensa/edcm_2017.pdf.

 

2.            Atlas del ictus de España - Sociedad Española de Neurología.

 

3.            Coffee and Tea Consumption and Risk of Stroke Subtypes in Male Smokers. Susanna C. Larsson, Satu Männistö, Mikko J. Virtanen, Jukka Kontto, Demetrius Albanes, and Jarmo Virtamo. STROKE AHA.107.504183Stroke. 2008;39:1681–1687, June 2008.

 

4.            Coffee consumption and risk of stroke in women. Esther Lopez-Garcia 1, Fernando Rodriguez-Artalejo, Kathryn M Rexrode, Giancarlo Logroscino, Frank B Hu, Rob M van Dam. Circulation. 2009 Mar 3;119(8):1116-23. doi: 10.1161/CIRCULATIONAHA.108.826164. Epub 2009 Feb 16.

 

5.            Coffee Consumption and Risk of Stroke in Women. Susanna C. Larsson, Jarmo Virtamo, and Alicja Wolk. 10 Mar 2011https://doi.org/10.1161/STROKEAHA.110.603787Stroke. 2011;42:908–912.

 

6.            Coffee Consumption and Risk of Stroke: A Dose-Response Meta-Analysis of Prospective Studies. Susanna C. Larsson, Nicola Orsini. American Journal of Epidemiology, Volume 174, Issue 9, 1 November 2011, Pages 993–1001.

 

7.            Silletta MG,  Marfisi R,  Levantesi G, et al. Coffee consumption and risk of cardiovascular events after acute myocardial infarction: results from the GISSI (Gruppo Italiano per lo Studio della Sopravvivenza nell'Infarto miocardico)-Prevenzione trial, Circulation, 2007, vol. 116 25(pg. 2944-2951).

 

8.            Mukamal KJ,  Hallqvist J,  Hammar N, et al. Coffee consumption and mortality after acute myocardial infarction: the Stockholm Heart Epidemiology Program, Am Heart J, 2009, vol. 157 3(pg. 495-501).

9.            Bidel S,  Hu G,  Qiao Q, et al. Coffee consumption and risk of total and cardiovascular mortality among patients with type 2 diabetes, Diabetologia, 2006, vol. 49 11(pg. 2618-2626).

 

10.          Coffee Consumption and Stroke Risk: A Meta-analysis of Epidemiologic Studies. Byungsung Kim,corresponding author Yunjung Nam, Junga Kim, Hyunrim Choi, and Changwon Won. Korean Journal of Family Medicine.  2012 Nov; 33(6): 356–365.

 

11.          Coffee Consumption and Risk of Stroke: A Mendelian Randomization Study. February 2020. Annals of Neurology 87(4). Yu Qian UG  Ding Ye PhD  Huijun Huang UG  David J. H. Wu BSc  Yaxuan Zhuang UG  Xia Jiang PhD  Yingying Mao PhD. First published: 07 February 2020.

 

12.          Coffee Consumption and Stroke Risk: Evidence from a Systematic Review and Meta-Analysis of more than 2.4 Million Men and Women. Journal of Stroke. Volumen 30, issue 1, january 2021.

 

13.          Drinking coffee may the associated with reduced risk of heart failure and stroke. American Heart Association. Meating Report Poster. Presentation M2040. Session LB APS 07. Nov, 13, 2017.

 

14.          Content of redox-active compounds (ie, antioxidants) in foods consumed in the United States.  Halvorsen BL1, Carlsen MH, Phillips KM, Bøhn SK, Holte K, Jacobs DR Jr, Blomhoff R.  Am J Clin Nutr. 2006 Jul;84(1):95-135.

 

15.          Pyrocatechol, a component of coffee, suppresses LPS-induced inflammatory responses by inhibiting NF-κB and activating Nrf2. Megumi Funakoshi-Tago, Yusuke Nonaka, Kenji Tago, Mika Takeda, Yuma Ishihara, Ami Sakai, Mari Matsutaka, Kenji Kobata & Hiroomi Tamura. Scientific Reports volume 10, Article number: 2584. February. (2020),

 

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17.          Eur J Nutr. 2015 Feb;54(1):149-56. doi: 10.1007/s00394-014-0696-x. Epub 2014 Apr 17. Consumption of a dark roast coffee decreases the level of spontaneous DNA strand breaks: a randomized controlled trial. Bakuradze T, Lang R, Hofmann T, Eisenbrand G, Schipp D, Galan J, Richling E.

 

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26.          Association of Coffee Drinking With Mortality by Genetic Variation in Caffeine MetabolismFindings From the UK Biobank. Erikka Loftfield, PhD; Marilyn C. Cornelis, PhD; Neil Caporaso, MD; et alKai Yu, PhD; Rashmi Sinha, PhD; Neal Freedman, PhD. JAMA Intern Med. 2018;178(8):1086-1097. doi:10.1001/jamainternmed.2018.2425

 

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28.          Coffee consumption and coronary artery calcium in young and middle-ages asymtomatic adults. Yuni Choi et al. Heart March 2015

 

29.          Beneficial effect of coffee consumption on atherosclerosis: the Corinthia study. E. Oikonomou et al. Journal of the American College of Cardiology. Volume 71, issue 11, march 2018.

 

30.          JACC Journals › JACC › Archives › Vol. 71 No. 11_Supplement ACUTE EFFECTS OF COFFEE ON ENDOTHELIAL FUNCTION AND ARTERIAL REFLECTED WAVES INDEPENDENTLY OF PRIOR HABITUAL COFFEE CONSUMPTION. Vascular Medicine. Evangelos Oikonomou, George-Angelo Papamikroulis, Gerasimos Siasos, Alexios Antonopoulos, Sotirios Tsalamandris, Athina Goliopoulou, Petros Fountoulakis, Georgia Vogiatzi, Panagiotis Theofilis, Georgia Skotsimara, and Leonidas Koliostasis. J Am Coll Cardiol. 2018 Mar, 71 (11_Supplement) A2084.

 

31.          JACC Journals › JACC › Archives › Vol. 59 No. 13_Supplement. LONG TERM COFFEE CONSUMPTION IS ASSOCIATED WITH IMPROVED ENDOTHELIAL FUNCTION IN ELDERLY INDIVIDUALS: IKARIA STUDY. Vascular Disease. Evangelos Oikonomou, Gerasimos Siasos, Christine Chrysohoou, Dimitris Tousoulis, Marina Zaromitidou, Elias Gialafos, Konstantinos Zisimos, Stamatios Kioufis, Georgios Marinos, Nikolaos Papageorgiou. J Am Coll Cardiol. 2012 Mar, 59 (13_Supplement) E2047

 

32.          Green Tea and Coffee Consumption and All-Cause Mortality Among Persons With and Without Stroke or Myocardial Infarction. Masayuki Teramoto, Isao Muraki, Kazumasa Yamagishi, Akiko Tamakoshi, Hiroyasu Iso. Originally published4 Feb 2021https://doi.org/10.1161/STROKEAHA.120.032273Stroke. 2021;52:957–965

 

 

 

Comentarios

_Inmaculada Hernández 15/08/2021 18:02 #7
Félix tu artículo me parece muy interesante porque nos explicas lo que es un ictus, sus síntomas, la necesidad de llamar inmediatamente al 112 y nos aportas las medidas preventivas de esta enfermedad. Incides de nuevo en la importancia de estilos de vida saludables: Dieta Mediterránea, práctica habitual de ejercicio físico y de consumo de café. Es gratificante saber que podemos degustar unas tres o cuatro tazas diarias de café con el convencimiento de que nuestras arterias incrementarán su elasticidad. Seguridad que vienen acreditada, según tú nos indicas, por rigurosos estudios científicos. Muchísimas gracias por todo lo que nos das a conocer con tanto detalle e interés. Enhorabuena a los expertos baristas por sus conocimientos de caficultura, por el mimo con el que preparan sus infusiones y por su labor educativa.
María Jesús Hernández 15/08/2021 14:52 #6
Muchas gracias Félix por seguir informándonos con el rigor científico que te caracteriza, sobre las muchas propiedades beneficiosas del café, encontrándose entre los principales alimentos antioxidantes. Es esencial la prevención de los accidentes cerebrovasculares y para ello tenemos que reducir de forma significativa los factores de riesgo cardiovascular y en caso necesario reconocer los síntomas y actuar con rapidez para disminuir la discapacidad.
Pedro Artola 15/08/2021 10:36 #5
Muy interesante y completo el artículo: Hace 4 años perdí a un familiar por esta causa. Lo he leído con especial interes. Todo este estudio me ha aportado conocimientos de la patología y cómo podemos cuídanos para evitarlos, principalmente incluyendo café en nuestro día a día. Gracias. Saludos.
Jesús Martinez Saiz 11/08/2021 11:32 #4
Enhorabuena Félix por tu gran artículo. Gracias por hacernos descubrir el gran valor que supone tomar una buena taza de café de gran calidad.
Pilar Rodríguez 07/08/2021 12:41 #3
Es importante que cuando se afirma que el café es saludable, se aporten artículos científicos que lo demuestren, como aquí veo, bastantes, por cierto. Esto del ictus es demasiado, primera causa de muerte en mujeres. Pero, el problema es tomar un café de especialidad, bien tostado y preparado por baristas. Si es que casi no hay baristas. No hace mucho, en Madrid estuve en un par de esas cafeterías, donde disfruté mucho con cafés muy ricos, con leche, expresos, cortados. Una pasada. Debería haber muchos más. Lo de la RAE, no estaría mal, que incluyan el término barista en su diccionario de la lengua. A ver si así se les reconoce más. Muchas gracias por tu trabajo.
p 07/08/2021 08:15 #2
Luis Armenteros, se trata de opinar si te gusta o no el artículo publicado. NO SE TRATA DE QUE ESCRIBAS TU OTRO ARTÍCULO.
Luis Armenteros Zaldúa 05/08/2021 12:21 #1
Análisis exhaustivo de la literatura científica sobre un tema algo controvertido, el efecto preventivo de ictus por el café. Agradezco que aportes tanto los artículos científicos que lo revelan, como los que no lo aprecian. Aunque son mayoría los primeros, lo que parece lógico por el efecto neuroprotector del café, a pesar de que uno reciente refiere que a dosis altas podría reducir el volumen cerebral. Algo que puede rebatirse analizando la gran cantidad de trabajos internacionales. publicados en los últimos 20 años, que revelan una reducción del riesgo de Parkinson (ingente número), de demencia y Alzheimer (relevantes, pero menos), antidepresivo, entre otros. Todo ello gracias a su riqueza en antioxidantes, que junto a la cafeína, mejoran la microbiota intestinal, reducen y neutralizan radicales oxidantes y procesos inflamatorios crónicos... Además, con actividad física se incrementa el volumen cerebral, factores neuroprotectores (factor neurotrópico derivado del cerebro), aumento de la riqueza y diversidad microbiota intestinal, etc. Tomar café u hacer deporte, como tantas veces refieres en tus artículos, más dieta saludable es bueno para el cerebro y para todo.

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