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El alumno incorrecto

Daniel Álvarez
Blog de actualidad

¿Cómo puede suceder?

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Los errores que redujeron Europa a cenizas se repiten hoy en día con la proliferación de gobiernos que hacen del odio al desfavorecido su razón de ser.

Cuando estudiaba historia y llegaba a los años del auge del fascismo en la Europa de los años 30 siempre me preguntaba, ¿cómo pudo suceder? 

 

Me parecía incomprensible que Hitler lograra engañar primero a una parte de la población, que después aplicara la doctrina del shock (por ejemplo, el incendio del Reichtag) contra sus enemigos políticos, y que acabase por instaurar una dictadura que desembocó en el holocausto (judíos, comunistas, gitanos, polacos, eslavos, opositores políticos, homosexuales, personas con discapacidad…) y la Segunda Guerra Mundial.

 

Me parecía incomprensible que, al mismo tiempo, en España e Italia se replicasen esos modelos donde la democracia moría en favor del fascismo. Y desde la perspectiva de un alumno del siglo XXI justificaba que, quizá, eran otros tiempos. Que eso no se podía volver a repetir. Que las potencias ganadoras de la ‘Gran Guerra’ pecaron de irresponsables primero, al fijar condiciones abusivas para la República de Weimar, y de cobardes después. Que los ciudadanos tenemos más conocimiento e información que nuestros bisabuelos como para caer en errores tan groseros.

 

2019, y compruebo con espanto lo equivocado que estaba. El fascismo 3.0 -esa mezcla de populismo, aporofobia, exaltación de la patria y desprecio a los Derechos Humanos, que también se conoce como ultraderecha, o extrema derecha, con sus matices nacionales y bajo una máscara democrática-  avanza en el centro de Europa, ha apresado a Francia, gobierna en Italia y Brasil, ha contagiado a España, y su virus ha afectado incluso a la, se decía antes, la nación más poderosa del mundo, Estados Unidos.

 

Al igual que en los años 30, una gravísima crisis económica ha sido el caldo de cultivo donde florece el odio. Al igual que entonces, la Democracia se pone en tela de juicio, e incluso las armas se imponen a los votos como se ha visto esta misma semana donde un golpe de Estado en Venezuela -más allá de ser legítimo o no, las posturas son irreconciliables aquí- y su posterior represión deja varias decenas de muertos. Y esa información que presumiblemente tenemos ahora y no antes, en la práctica, está corrompida por noticias falsas que viajan a la velocidad de la luz en Internet.

 

Han pasado casi cien años. Aquella experiencia sabemos cómo acabó, con cerca de 60 millones de fallecidos directos en la IIGM y un continente reducido a cenizas. Y, hoy, con la sensación de no haber aprendido nada, me vuelvo a preguntar, ¿cómo puede suceder?

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