Zancada Lobato: "El primer afectado por un fallo arbitral es el propio árbitro"

Zancada Lobato, a la derecha en el partido Atlético de Madrid-Real Madrid de esta temporada.

TRIBUNA entrevista al árbitro asistente vallisoletano Jesús Zancada Lobato, que forma equipo con el conocido Undiano Mallenco. El línea descubre cómo es la vida de un árbitro profesional.

Ahora se les conoce como árbitros asistentes, aunque los clásicos aún prefieren llamarlos ‘líneas’. Son la mano derecha de los trencillas y deben disfrutar de una vista de lince para acertar con las jugadas más polémicas, especialmente los fueras de juego milimétricos. No siempre ocurre y es cuando media España se acuerda de su madre, mientras la otra media les pone en un altar. Pero él lo tiene claro: “el primer afectado por un fallo arbitral es el propio árbitro”.

 

Hablamos con Jesús Zancada Lobato, uno de los asistentes más conocidos de la Liga Española y que presume de asistir a uno de los “árbitros top” del plantel internacional: el navarro Alberto Undiano Mallenco. Sin ir más lejos, este sábado pitarán un partido complicado, por lo que hay en juego: el Real Sociedad-Real Madrid, en el Anoeta de Donosti.

 

“Son partidos que tienen mayor repercusión, pero nosotros somos profesionales y nos tiene que dar igual pitar al primer clasificado que al último. Lo importante es que se hable de todo, menos del equipo arbitral”, dice en una entrevista realizada en el tiempo que transcurre entre la salida de su trabajo, en Michelin, y la hora de ir a entrenar.

 

Los entrenamientos son duros, al alcance de cualquier deportista de elite. “Entrenamos cinco días a la semana”. Para destacar el nivel de este planing añade: “pocos equipos profesionales entrenan cinco días a la semana”. Son series de velocidad y resistencia, pero también gimnasio. Los resultados se mandan a Madrid para que sean analizados por el preparador físico del Comité arbitral.

 

Pero no solo de físico vive el colegiado. Hay que conocer el reglamento al dedillo, pero también estudiar el juego de los equipos y a sus futbolistas. “Preparamos minuciosamente cada partido”, como minuciosas son las actas arbitrales, que reflejan lo que ocurre en el terreno de juego. Pero el partido de fútbol, que por lo general dura 90 minutos más el añadido, comienza mucho antes.

 

"Zancada Lobato arbitra entre 22 y 26 partidos de Liga y Copa del Rey por temporada. Reconoce preparar minuciosamente cada encuentro"

 

“Acudimos a la ciudad donde se disputa el encuentro la noche antes. Hemos preparado concienzudamente el partido. Es importante aislarse y centrarse en el juego”. Zancada Lobato defiende que la concentración es clave y que muchos de los errores sobrevienen cuando uno pierde la concentración.

 

Pero los de negro, ahora de muchos colores, son humanos y se equivocan. “A veces crees ver otra cosa de lo que realmente estás viendo. Es complicado se defiende” y argumenta que muchos locutores, después de visualizar las imágenes varias veces no se ponen de acuerdo, como para hacerlo en décimas de segundo. Aunque Zancada no se conoce. “Si te equivocas, hay que seguir trabajando y mejorar”.

 

27 años en este nada fácil mundo dan para mucho. Nuestro protagonista asegura que el arbitraje ha cambiado mucho. “Gracias a la interconexión técnica que tenemos los cuatro árbitros podemos participar mucho más en el juego y tomar mayor números de decisiones para intervenir en todo lo que vemos”, analiza.

 

 

Jesús Zancada Lobato comenzó a arbitrar con catorce años, cuando dejó de practicar fútbol y balonmano en el vallisoletano colegio de San Agustín. Dirigió sus primeros partidos a alevines, para ir progresivamente ascendiendo en categorías y llegar a Tercera División. Fue aquí cuando tomó la decisión “dejar de ser árbitro principal para ser asistente”.

 

Dos años en Segunda B, cuatro en Segunda para dar el salto a Primera donde esta es ya su quinta temporada, que compatibiliza ofreciendo su experiencia en la Escuela de árbitros de la Federación en Valladolid. Dice que hay “buena cantera” y buen número con cerca 150 árbitros en todas las categorías.  Aunque en categoría profesional (Primera y Segunda) la ciudad del Pisuerga solo puede presumir de Zancada Lobato y del joven árbitro de Segunda División Oliver de la Fuente.

 

Con una media de entre 22 y 26 partidos entre Liga y Copa del Rey, el vallisoletano disfruta de su pasión: arbitrar en un terreno de juego. Este sábado se las verá con los Ronaldo, Benzemá y Bale de turno. Pero aún quedan dos apasionantes jornadas de Liga más. “Preparado” está para cualquier otro encargo ¿Quizá un decisivo Barcelona-Espanyol?