Ya es posible generar electricidad a través de la orina... ¿cómo?

Un ser humano produce entre 800 y 2.000 mililitros de orina al día. Si multiplicamos esta cifra por los 7.000de habitantes del planeta obtendríamos entre 560.000 millones y 1,4 billones de litros de orina al día que podrían convertirse en un combustible renovable.

Investigadores del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Bath han desarrollado una nueva célula de combustible microbiana capaz de producir electricidad a partir de orina humana.

 

El sistema ha sido presentado en un artículo publicado en la revista de Elsevier 'Electrochimica Acta'Hasta ahora, las células de combustible microbianas, cuyos electrodos son capaces de recuperar las cargas positivas y negativas que producen las bacterias al descomponer la orina y convertirlas en electricidad necesitan utilizar platino en el cátodo, por lo que su coste es muy elevado.

 

Además, estas células, de reducido tamaño, producen menos energía que otros métodos de producción bioenergéticos y tienen una escasa potencia de salida. Los investigadores británicos han logrado superar estas limitaciones con un cátodo de tela de carbón y alambre de titanio.

 

Del mismo modo, para acelerar la reacción y crear más potencia, han empleado un catalizador de glucosa y ovoalbúmina, una proteína que se encuentra en la clara de huevo. Al aumentar asimismo a longitud de los electrodos y conectando sus células en grupos de tres unidades han logrado multiplicar por diez la potencia de salida de las células tradicionales.

 

Un ser humano produce entre 800 y 2.000 mililitros de orina al día. Si multiplicamos esta cifra por los 7 mil millones de habitantes del planeta obtendríamos entre 560 mil millones y 1,4 billones de litros de orina al día que podrían convertirse en un combustible renovable y que no genera emisiones a la atmósfera.

 

Estas nuevas células de combustible microbianas tienen un potencial real para producir bioenergía renovable. Y teniendo en cuenta el enorme volumen de orina que produce la humanidad, podrían suponer una auténtica revolución en la forma de producir electricidad mediante el aprovechamiento de los procesos naturales de bacterias. Son eficientes, sostenibles, baratas de mantener y apenas producen residuos.