Xiskya Valladares, ‘la monja tuitera’: "Las redes sociales son el nuevo continente al que evangelizar"

Esta nicaraguense es religiosa y periodista y se ha convertido en la imagen de la Iglesia desde @xiskya, su cuenta de twitter.

Xiskya Valladares, ‘la monja tuitera’, se ha convertido en la imagen de la Iglesia en las redes sociales desde su cuenta de twitter @xiskya, querida entre los fieles al catolicismo e incluso por los ateos. Hablar sin tapujos ni miedos es su máxima.

 

Xiskya nació en Nicaragua. Es religiosa y periodista entre otras cosas. Escribió el libro “#arezaryadormir”, en el que recupera y reflexiona sobre algunas frases con las que se despide en Twitter cada noche. Además, también forma parte de “iMisión”, plataforma que lleva el Evangelio por el mundo a través de internet. Conocida como la ‘monja tuitera’, los ateos la admiran casi tanto como los católicos.

 

¿Es el Papa Francisco lo que necesitaba la Iglesia para cambiar su imagen?

Yo sigo fiándome del Espíritu Santo. Sin menosprecio de ninguno de los papas anteriores porque creo que todos han sido excelentes, pienso que sí, que el papa Francisco es un don de Dios para la iglesia de este siglo. ¿Por qué? Por su carisma, su cercanía, su conexión total con la realidad, su humildad, su lenguaje. Ha sabido muy bien transmitir el mensaje de siempre con un lenguaje nuevo. Y esto es muy importante en la actualidad. Siempre he dicho que algo importante que nos falla en la Iglesia es el modo de comunicar, a pesar de que debemos ser los más expertos en ello porque nuestra principal responsabilidad es llenar de Evangelio el mundo. A veces hacemos trabajar de más al pobre Espíritu que debe suplir nuestras pobrezas, ¡jaja!

 

¿Cree que el Papa puede tener problemas debido a sus decisiones con los sectores más conservadores?

Creo que cualquiera que intenta ser coherente, auténticos y claro, siempre tiene problemas. Y el papa lo es. Yo he recibido muchas críticas sobre él. Hay un sector en la Iglesia, pequeño pero con cierta fuerza, que no comprende algunas palabras y decisiones de Francisco. Cuando me llegan estos comentarios lo único que respondo es que es el legítimo sucesor de Pedro. Lo grave es cuando algunos empiezan a poner en duda esto. Tenemos que rezar mucho. La unidad de la Iglesia es de los puntos más importantes para dar el testimonio del Evangelio.

 

¿Eran necesarios estos cambios –y los que quedan, seguramente- para que la religión católica llegue a más gente?

Sin ninguna duda. Francisco no va rápido, pero tiene clara su hoja de ruta. Se asesora bien. Algo que me encantó desde el primer momento fue que pidió que el pueblo orara por él. Se nota que no se mueve por corazonadas, lo estudia y lo reza todo mucho. Y el hecho de haber nombrado esa comisión de cardenales asesores suyos, ha sido desde luego una idea inspirada. Nos enseña que debemos trabajar en equipo. Que la Iglesia es Comunidad, que no podemos ir solos o por libre. Esto no es fácil, ni es rápido, pero es más eficaz y acorde con lo que Jesús soñó para su Iglesia. Yo creo que vendrán más aires nuevos, pero es que era muy necesario. Ojalá consiga normalizar esa ‘new fashion’ vaticana y eclesial para que ya no sorprenda a nadie. Los cristianos debemos identificarnos con esos rasgos: sencillez, autenticidad, cercanía, oración…

 

¿Qué pueden aportarle las redes sociales a la Iglesia? Desde su caso, hasta el del Papa, que tiene cuentas en Twitter en varias lenguas.

Sobre todo contacto con la realidad. Siempre digo que a veces hemos vivido como en una burbuja de idealismo trabajando duro pero muy acomodados y sin pisar tierra. La realidad es muy dura, las críticas son fuertes. No siempre hay que rechazar las críticas. Muchas veces tienen mucho de razón, al menos cuando no son irreverentes o blasfemas. Pero por otra parte, conocer de primera mano lo que sufre, siente, padece y añora la gente, a mí al menos me hace ver la vida de otra manera. No sé, si te soy sincera yo siento que recibo más de lo que doy. Veo en la gente un anhelo de Dios aún cuando se llaman ateos. Es increíble todo lo que me cuentan, lo que comparten, el cariño que recibo, y todo ello lo llevo a la oración… Eso me ayuda mucho y estoy segura de que poniendo en las manos de Dios todo eso, Él también les ayuda a ellos. El papa seguro que no puede leer todas las menciones que le hacen en Twitter, pero quizás algunas sí. La respuesta de seguidores que él ha tenido es alucinante. Una señal clarísima de que importa lo que él diga. Quizás en su cuenta en Twitter debería interactuar un poco, pero comprendo que sería muy complicado. Sin embargo, es mucho lo que da, mucho lo que comparte. Y en ello creo que está Dios actuando en muchos corazones. Por algo ha sido personaje del año para The Time y otros medios.

 

libro xiskya monja twitter“Y ahora también Israel. Como si ellos jamás hubiesen sido inmigrantes. Justo el pueblo más nómada de la historia. Se han olvidado de sus 40 años por el desierto y todas sus estancias por países que les han acogido (cierto que también les han rechazado). Ahora también ellos encrudecen la ley para inmigrantes africanos sin visas válidas”, decía en The Objective. ¿Qué puede estar pasando en Israel para que olvide el daño que se le hizo y actuar igual? ¿O es precisamente el no olvidarlo lo que le lleva a comportarse así?

No comprendo la actitud de Israel ahora. Me parece difícil que se hayan olvidado. Lo tienen en la misma Biblia: “Mi padre fue un arameo errante”. Su itinerancia por el mundo empezó desde que son pueblo, ya en el Antiguo Testamento. Los veo muy estancados. Y mira que es un pueblo al que yo admiro de siempre, los considero muy inteligentes, muy trabajadores, con un sentido grande de pertenencia, y los siento nuestros hermanos mayores en la fe. Pero hay cosas en las que no los entiendo. Dicen que los seres humanos o nos superamos en las injusticias o nos volvemos igual o peor a nuestro agresor. Quizás a ellos les falte ‘digerir’ aún todo lo que han vivido. Llevan muy poco como nación y es posible que tengan heridas abiertas como pueblo. Tampoco lo han tenido fácil nunca. Esto no les resta responsabilidad, claro.

 

He visto a personas que acuden cada domingo a misa, mirar con desprecio a un mendigo y con miedo a un inmigrante. Esto no concuerda con los valores que la Iglesia predica. ¿A qué cree que puede deberse está hipocresía? ¿Es un tema de carácter social o religioso?

Pienso que vivimos con demasiados prejuicios y miedos sin sanar. Y esto convierte nuestra religiosidad muchas veces en práctica farisea. Es nuestra pobreza y limitación. Nos da miedo el diferente. Necesitamos sentirnos superiores al mendigo. Nuestra inseguridad, nuestros miedos, nuestras heridas, nos juegan muy malas pasadas. Y por otra parte no llegamos a dejar que el Evangelio nos coja desde dentro. Todo lo podemos superar en Jesús a través de la oración y de la meditación del Evangelio. Si le contemplamos a Él veremos que el amor es lo contrario al miedo. Es imposible vivir en Dios y rechazar a alguien. Pero nos falta conversión, es decir, volver la vida entera al Señor de verdad, que el Evangelio nos llene por dentro. Muchas veces vivimos una fe muy superficial. Esta es la nueva evangelización que tenemos que emprender, sobre todo con los mismos católicos que se han enfriado o alejado.

 

Poniendo ambas sobre una balanza, ¿qué crisis es más fuerte y peligrosa: la económica o la de valores?

Para mí siempre es peor la crisis de valores. Llevo unos meses en Nicaragua, un país pobre pero muy religioso. No digo que haya que cruzarse de brazos ante la miseria humana, pero digo que la peor miseria humana es la de carecer de valores. Debemos trabajar por progresar, para eso Dios nos ha hecho inteligentes. Pero olvidarse de cuidar la sensibilidad, la solidaridad, la empatía, la alegría de compartir, la confianza, la esperanza, la fe y el amor, es un error que estamos pagando ya en Europa. El ser humano no puede ser feliz en el egoísmo y la superficialidad. El consumismo se convierte en una droga que, como todas las drogas, sólo deja vacío interior y mucho hastío.

 

En su perfil de Twitter afirma: “Buscando las semillas del verbo esparcidas por el mundo. También entre ateos”. ¿Usted cree que puede aprender de los ateos y viceversa?

Aprendo de los ateos su sinceridad consigo mismos, sus anhelos de algo más, la búsqueda de la verdad, la amistad, el poder ver que el ser humano en el fondo vive los mismos sentimientos, preocupaciones, y sueños cuando se tiene buena voluntad. O sea que aunque lo nieguen, son imagen de Dios. Ellos me enseñan todo esto. Me recuerdan mucho a mi padre, quizás por eso les miro con tanto cariño. Yo sé las etapas que vive un ateo por dentro. Mi padre era ateo, aunque se convirtió en sus últimos meses de vida progresivamente. Ellos quizás también podrían aprender algo de mí, no lo sé, lo que me han dicho algunos es que agradecen el respeto con que les trato y admiran la convicción de mi fe. Pero esto quizás tendrían que responderlo mejor mis amigos ateos.

 

Pero, ¿existe de verdad el ateísmo? Según su definición supone no creer en nada, ¿pero eso es posible? Sin limitarnos únicamente a Dios.

Usamos la palabra en sentido restringido refiriéndonos a la increencia en Dios. Está claro que es imposible vivir sin creer en nada. Tienes que creer en la persona con la que te casas, en tus hijos, e incluso crees en el panadero cuando vas a comprar el pan; crees en el sistema de autobuses y metros, en los amigos, etc. Y pienso que con el auge de Internet se cree ahora más que nunca. Creemos a gente que no hemos visto nunca, creemos en los planos que se nos ofrecen para establecer la ruta del sitio donde jamás hemos estado, creemos en las compras virtuales… En fin, que ateo en el sentido que explica el diccionario, realmente no he encontrado a nadie.

 

¿Qué reforma realizaría usted en la Iglesia? ¿Y en la sociedad?

Qué pregunta más difícil… Pero me gusta que me la hagas. Soy poca cosa para aportar algo interesante, pero desde mi pobreza también sueño… En ambos ámbitos (Iglesia y sociedad) creo que haría falta más diálogos, más consensos, más decisiones colegiadas. No pienso como los del #15M que no deba haber jerarquía o líderes que ayuden a marcar caminos. Pero creo que la ‘polis’ (y a la Iglesia también podemos considerarla como tal) fue pensada por los griegos de una forma más inteligente. La democracia no la entendían como ahora se vive. Yo creo en la democracia que elige bien a los líderes, no en la que todos opinan por igual. Y esto es políticamente incorrecto en la actualidad, pero los hechos me dan la razón. Lo veo en Nicaragua más claro que en ninguna parte: al pueblo lo engañan fácilmente, basta regalarles algo temporal (una feria para niños gratis, una cocina, un techo, etc.) que no fomenta trabajo, enriquece a unos pocos, y hace que el partido gane adeptos; al poco hay elecciones y el pueblo les vota.

 

Por eso, qué haría: Siempre más educación en todos los sentidos posibles. Cuanto más formado es un pueblo, mejores líderes podrá tener, menos se le podrá engañar por los partidos de turno. Creo que tanto en la Iglesia como en la sociedad necesitamos gente que piense por sí misma. Y para esto urge una educación de calidad. Pero mira España, cada vez con peores niveles educativos, aborregando al pueblo. España no tiene buenos líderes en mi opinión porque hace tiempo que tiene muy malos sistemas de educación. La Iglesia también necesita mejor formación en todos los sentidos, el Espíritu hace lo que le dejamos hacer, tenemos una libertad… Especialmente en los seminarios, en las catequesis de niños y de adultos, en la espiritualidad… No podemos ser Evangelios vivos si vivimos una fe superficial. Y nuestras vidas necesitan un sentido, una plenitud, difícil sin Dios.

 

Por último, y haciendo referencia a su seudónimo, por así decirlo, ¿qué significan para ‘la monja tuitera’ las redes sociales?

Las redes sociales son un lugar en el que habitan millones de seres humanos reproduciendo su vida real. Me gusta cómo las definió Benedicto XVI: Son el Continente Digital. Un nuevo continente al que evangelizar, no por proselitismo, sino por atracción. Es decir, por nuestro testimonio de vida, nuestro modo de tratar a la gente, de relacionarnos, de acoger y de responder… La gente tendría que cuestionarse al vernos felices y llenos… En cierto modo tendríamos que ofrecerles un 'plus' que sólo Cristo puede darnos. Francisco nos ha invitado a llenar de Evangelio el mundo… Si fuésemos Evangelio, ya lo estaríamos llenando con nuestra presencia. Estamos lejos, pero estamos en ello, al menos lo deseamos, lo intentamos y lo pedimos ardientemente en nuestra oración.