WWF condena la muerte oficial del segundo lobo en Ávila

Lobo.

WWF muestra su indignación por esta medida, que no servirá para evitar ataques al ganado y que no se sostiene legalmente. Al igual que con el otro lobo abatido a primeros de febrero en Ávila, con esta muerte la Junta sólo busca apaciguar a determinados sindicatos agrarios.

WWF informará a la Fiscalía de Medio Ambiente, que ya está investigando el abatimiento "oficial" de lobos al sur del Duero para comprobar si se están cumpliendo todos los requisitos que permitirían aplicar este tipo de medidas absolutamente excepcionales. La ley es muy clara al respecto: antes de matar un lobo, la Junta debe probar que se han aplicado y han fracasado otras medidas preventivas para evitar los ataques al ganado. WWF ha exigido a la Junta la información que avale estas muertes –donde se producen los daños, las medidas preventivas ya aplicadas, etc-, sin obtener respuesta.

 

El Ministerio de Medio Ambiente, que debería velar por la conservación de una especie estrictamente protegida como es el lobo al sur del Duero, tampoco ha respondido hasta la fecha a WWF. El Ministerio debe asegurar que se respete la legalidad y se adopten todas las medidas necesarias para permitir la coexistencia entre el lobo y la ganadería extensiva, por ejemplo desarrollando líneas de apoyo a la prevención a través de los programas nacionales y regionales de desarrollo rural. Para WWF, el silencio del Ministerio supone una clara muestra de su escaso interés para cumplir la Directiva Hábitats de la Unión Europea y la Ley española de Patrimonio Nacional y la Biodiversidad.

 

“La Junta ha matado este lobo un día antes de la enésima reunión del Consejero de Medio Ambiente con los sindicatos agrarios y ganaderos, una cesión inadmisible e indisimulada ante las presiones de estos grupos”, ha denunciado el secretario general de WWF España, Juan Carlos del Olmo. “Lo que piden estos grupos es, sencillamente, que se erradique al lobo en zonas donde está estrictamente protegido por la legislación europea y española, algo que es manifiestamente ilegal", ha añadido.

 

Para WWF, está más que demostrado que matar los lobos no servirá para detener los ataques. WWF pide a la Junta de Castilla y León que apoye de verdad a la ganadería extensiva, promoviendo medidas para hacer las prácticas ganaderas más seguras ante los posibles ataques, que se seguirán produciendo inevitablemente.

 

“Este acoso a una especie estrictamente protegida es intolerable, y no pararemos de denunciar a la Junta de Castilla y León hasta que deje de matar lobos y trabaje de verdad para fomentar la coexistencia con el sector ganadero”, ha asegurado Del Olmo. “Pedimos a la ciudadanía que se movilice contra la persecución de una especie que es un patrimonio de todos, firmando nuestra recogida de firmas y acudiendo este domingo 13 de marzo a la manifestación convocada en defensa del lobo”.

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