Voto de castigo a Terciado en Cepyme por sus escándalos de corrupción: el 70% de la asamblea se niega a votarle

Jesús Terciado, a la salida del juzgado el pasado julio.

Jesús Terciado seguirá cuatro años más, pero tras ser elegido con ausencia del 70% de la asamblea: solo consigue 138 votos a favor de los 459 posibles. Rosell evita acudir a las votaciones tras el escándalo de sus cobros de Cepyme.

El presidente de Cepyme, Jesús Terciado, ha sufrido un duro voto de castigo en las elecciones de la patronal de las pymes saberse que cobró remuneraciones de la organización a través de dos de sus empresas y que se puso un sueldo de 154.000 euros al año el primer día de tomar la presidencia. Este escándalo ha calado, hasta el punto de que el empresario abulense, que hace cuatro años fue aupado por Gerardo Díaz Ferrán, ha revalidado este miércoles la presidencia de la patronal por cuatro años más, pero lo ha hecho con el apoyo de menos del 30% de la asamblea, algo que no solo cuestiona la entidad de su legitimidad para ejercer, sino que deja a las claras la desaprobación que han generado las prácticas que se le imputan.

 

La reelección de Terciado se produjo este miércoles en una asamblea de Cepyme y era totalmente previsible porque era el único candidato. Según diversas fuentes, tuvo problemas para conseguir el aval de un mínimo de integrantes de la asamblea, obligatorio para presentarse, pero finalmente logró depositar su candidatura a pesar del clima de contestación que generó el hecho de que hubiera cobrado 313.000 euros de Cepyme a través de dos de sus empresas en concepto de sueldo, cuando el pago de remuneración al presidente no está recogido en los estatutos de la patronal. Terciado negó hace dos años que cobrara de Cepyme cuando ya tenía por entonces un contrato de alta dirección.

 

Sin embargo, las dificultades para conseguir el respaldo de las distintas patronales de Cepyme no era más que el preludio del auténtico voto de castigo que se ha producido el día de las votaciones con un hecho incontestable: la ausencia de un 70% de los integrantes de la asamblea, que son los que eligen al presidente. Este tipo de actos suelen estar presididos por una alta participación y por el apoyo claro a uno de los candidatos. Hace cuatro años, 381 asamblearios emitieron su voto, y Terciado obtuvo 243 por los 138 de Jesús BárcenasEste miércoles las cifras han estado a años luz.

 

Según los datos oficiales, su candidatura ha obtenido el 80% de los votos, pero la realidad es que solo ha logrado el apoyo de 138 asambleistas, que 34 han votado en blanco y otros dos han sido nulos; hay que recordar que no había otra candidatura a la que votar. En total, 174 votos emitidos de los 459 integrantes de la asamblea. Es decir, que el 70% de los que tienen que elegir al presidente de Cepyme no han votado y la legitimidad que obtiene Terciado para este nuevo mandato no alcanza más que al 30% del censo.

 

Pese a ello, Terciado se ha negado a reconocer la evidencia del gesto de desaprobación que ha sufrido su gestión. Sostiene que el 80% de los votos favorables es "un apoyo importante que da fuerza para seguir trabajando para Cepyme". Sobre el 20% restante, ha dicho que "dentro de las votaciones la unanimidad nunca es posible, y se puede deber a esto (la denuncia) o a otras circunstancias".
 

Se trata, por tanto, de una victoria de mínimos que pone en entredicho el apoyo de los pequeños empresarios a Terciado; de hecho, el ambiente era de gran preocupación entre los asistentes. Sin duda, algo sintomático de un triunfo que llega tras conocerse las dudosas prácticas de cobros por el ejercicio de sus cargos en Cepyme y también en Cecale hasta que dejó la presidencia.

 

 

ROSELL EVITA LA FOTO CON TERCIADO Y FERNÁNDEZ

 

El dudoso respaldo del empresariado a Jesús Terciado ha quedado también en evidencia por las presencias y las ausencias a su proclamación. Según testigos presenciales, el empresario abulense ha tenido el único apoyo de Arturo Fernández, vicepresidente de CEOE y máximo mandatario de la patronal madrileña; precisamente, fue el único que se significó días atrás en favor de Terciado al saber que el abulense había cobrado 313.000 euros de manera dudosa de Cepyme por ejercer de presidente. Fernández también se ha visto salpicado de sospechas de corrupción.

 

Arturo Fernández, Jesús Terciado y Joan Rosell, en un acto con César Alierta.

 

Por contra, ha sido clamorosa la ausencia de Joan Rosell, el presidente de CEOE, que ha excusado su ausencia por un problema de agenda, pero que curiosamente ha evitado hacerse la foto con Terciado y Fernández. Rosell afeó hace unos días la actitud del presidente de Cepyme a raíz de conocerse los cobros de Terciado en Cepyme, y exigió más transparencia y claridad con los sueldos que cobran los representantes de las patronales. Acto seguido, la directiva de CEOE pidió explicaciones a Terciado y le ha abierto un expediente que todavía está en marcha.

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