Victoria del BSR Valladolid para llegar a las semifinales de la Copa Andre Vergauwen

El BSR Valladolid  consiguió el pase a semifinales tras imponerse, sin paliativos, a un Ilan Ramat Gan que les puso las cosas muy difíciles en la primera mitad, pero que fue incapaz de frenar a los vallisoletanos en un tercer cuarto para enmarcar. 

El conjunto anfitrión salió enchufado en este encuentro, sabedor de que debía tratar de obtener distancias respecto a su rival desde el inicio, y estableció un parcial de 0-5, merced al acierto anotador de Lalo Prieto y de un Dor Onn especialmente motivado, aunque los israelíes supieron reaccionar y, a través de Shabo y del también entrenador del equipo, Dror, fueron recortando la renta hasta dar la vuelta al marcador (12-11). El equipo vallisoletano mantuvo su buen nivel ofensivo lo que, añadido al incremento en la presión defensiva, les permitió llegar al final del primer cuarto con una ventaja de tres puntos (12-15).

 

En el segundo cuarto el Ilan Ramat Gan buscó romper el juego de los anfitriones, con el tandem Shabo-Dror y una defensa muy intensa, que les devolvió el dominio momentáneo en el marcador (18-17), mas los de José Antonio de Castro no estaban dispuestos a perder la oportunidad de alcanzar las semifinales y comenzaron a desplegar todas sus armas, con Jasso y Prieto como referentes ofensivos, hasta obtener una renta de siete puntos (27-34) al descanso.

 

Querer es poder y los vallisoletanos demostraron que querían, porque lo sucedido ayer no entraba dentro de las previsiones y, además, porque por el juego mostrado en la segunda fase de la liga, no se merecían acabar mal y, así, salieron en tromba tras la reanudación dispuestos a seguir aumentando la renta. Lalo Prieto se convirtió en una pesadilla para los israelíes, incapaces de frenarle y, cuando él no acertaba, tomaban el relevo Jasso y Dor Onn, con lo que el rival se vio totalmente superado por el empuje del Fundación Grupo Norte. De hecho, al término del tercer cuarto, éste conseguía ya los 19 puntos necesarios para pasar a semifinales (36-55).

 

Pero quedaba un último cuarto, y la ansiedad podía también actuar en contra de los vallisoletanos. No fue así. Al contrario, se fue al bando israelí, que cometió varias faltas antideportivas y que acabó con su técnico-jugador en el banquillo por cinco personales. El equipo de José Antonio de Castro no perdió la perspectiva y, sin prisa pero sin pausa, siguió su camino hacia las semifinales, con un juego fluido, un entendimiento perfecto entre los jugadores en el plano ofensivo y una defensa sin fisuras, que les llevó al definitivo 46-75.