Victoria del Atlético de Valladolid para cerrar la temporada de ascenso a la ASOBAL

A.MINGUEZA
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Fiesta en Huerta del Rey en una emotiva tarde de balonmano con la afición entregada a un equipo que la próxima campaña se medirá a los grandes.

Atlético Valladolid  (30): César Pérez (portero), Diego Camino (4), Fernando Hernández (3), Gonzalo Viscovich (3), Filip Kallman (1), Roberto Turrado (-), Sebas Kramarz (2) –siete inicial- Javi Díaz (portero), Luisma Lorasque (4), David Fernández (3), Alfonso de la Rubia (3), Sergi Grossi (3), Roberto Pérez (3), Daniel Pérez (1), José Ángel Delgado Ávila (-), Joel Gómez (-)

 

Meridiano Antequera (23): Francisco Maireles (portero), Alberto Castro (-), Alex Tello (4), Cristóbal Ortega (6), Juanma Cabrera (3), Adrián Santamaría (-), Manuel Díaz (4) -siete inicial- Carles Asensio (-), Juan Ignacio Soto (-), Xavier Tua (4), Álvaro Escobar (-), Luis Castro (2), Cristian Moll (-), Francisco Alarcón (portero), Yoel Moreno (-), Francisco José Morales (-), Fernando Moreno (-)

 

Parciales cada 5 minutos: 2-2, 5-5, 7-8, 9-10, 11-13, 14-15 -descanso- 17-15, 18-18, 22-18, 24-19, 27-21, 30-23

 

Árbitros: Luis Ignacio Colmenero y Víctor Rollán. Excluyeron a Sergi Grossi (26’), Jacinto Palomino (26’), Alex Tello (34’), Cristóbal Ortega (40’), Roberto Turrado (45’), Yoel Moreno (53’)

 

Pabellón: Pabellón Huerta del Rey (Valladolid) ante unos 2.200 espectadores. En el descanso se presentó a la cantera del club.

 

El Atlético Valladolid cerró la temporada con una última victoria que sirvió para poner el broche de oro a una campaña histórica. Un año en el que los gladiadores azules han conseguido el ascenso a la Liga Asobal de forma directa gracias a su éxito deportivo fundamentado en el trabajo diario, la constancia y la humildad. Tres virtudes que ha permitido conquistar al equipo vallisoletano el campeonato de División de Honor Plata con todo merecimiento y firmar un ascenso histórico para un club con tan solo dos años de existencia.

 

De este modo, tras la disputa de las 30 jornadas de la Liga de División de Honor Plata, el campeón es el Atlético Valladolid, con 57 puntos, récord absoluto de puntos en Plata desde su creación en 1994, y con el premio del ascenso directo a la Liga Asobal. Los de Nacho González terminan además de forma arrolladora, con 15 triunfos consecutivos, segunda marca histórica en Plata.

 

Jugarán la fase ascenso, en Irún y con la segunda plaza de ascenso en liza, el Bidasoa Irún, Zumosol ARS Palma del Río, MMT Seguros Zamora y BM Alarcos Ciudad Real. Descienden de categoría La Roca y Academia Octavio.

 

Al último encuentro del Atlético Valladolid, con ambos contendientes ya sin jugarse nada, lució en un inicio falto de intensidad y ritmo, aunque los dos equipos salieron con mucha velocidad en su juego y con ganas de agradar al público. Esta falta de concentración competitiva le pasó factura al Atlético Valladolid, que vio como el Antequera tomaba la delantera en el marcador desde el principio en esta situación rara de correcalles continuo.

 

La brillante defensa vallisoletana de otros días no aparecía, lo que permitió al Antequera jugar cómodo y lanzar fácil desde 6 metros. El central Alex Tello y el pivote Cristóbal Ortega se aprovecharon de esa debilidad. Del 8-10 del minuto 20 se pasó a un inquietante 12-15, nunca visto esta temporada en Huerta del Rey, casi al borde del final. El arreón final local dejó un 14-15 al descanso.

 

El equipo pucelano mejoró en defensa tras el paso por el vestuario y un parcial de 3-0 a su favor devolvía la iniciativa a los locales (17-15). Pero de nuevo la falta de concentración y varios errores consecutivos en ataque permitieron al Meridiano Antequera seguir en el partido (18-18, minuto 40) a pesar de la buena actuación de César Pérez en la portería vallisoletana.

 

El deseo de ganar del Atlético Valladolid fue superior al cansancio de una semana de celebraciones. Los de Nacho González se pusieron al fin a defender en serio, tal y como han hecho durante toda la campaña, y con un contundente parcial de 5-0 encarrilaron el triunfo (23-18, minuto 46).

 

Los cinco goles de colchón permitieron al Atlético Valladolid cerrar el encuentro con tranquilidad, aunque aún tuvo que emplearse a fondo en defensa para evitar cualquier sorpresa visitante. Al final, los locales sumaron su 28º triunfo en un fin de temporada espectacular con 15 victorias consecutivas.