Vera Cruz dice que si hubiera habido amenaza de lluvia no hubieran sacado los pasos a la calle

La imagen de la Vera Cruz frente al Teatro Calderón. ELENA TEJEDOR

El alcalde-presidente de la cofradía de la Vera Cruz de Valladolid, Daniel Domínguez, no quiere entrar en polémica con el Museo Nacional de Escultura que no dejó dos pasos para la procesión del Rosario del Dolor.

La Cofradía de la Santa Vera Cruz de Valladolid no quiere polémica ni con el Museo Nacional de Escultura ni tampoco con las cofradías de Santísimo Cristo Despojado y la de las Siete Palabras, que también desfilan en la procesión del Santísimo Rosario del Dolor. Por primera vez, desde que la procesión existe con este formato salió de forma incompleta. Ocurrió este Lunes Santo, después de que tuviera que aplazarse casi una hora por la lluvia.

 

El Museo Nacional de Escultura no autorizó la presencia de los pasos que custodia, Cristo Camino del Calvario y la Crucifixión, por el “alto grado de humedad” en el ambiente y la posibilidad de que volviera a llover. Por su parte, desde el órgano de Gobierno de la Vera Cruz se decidió ante las previsiones que llegaban de la AEMET, “con más de cuatro horas sin agua” de iniciar la procesión con los cuatro pasos restantes (Oración en el Huerto, Atado a la Columna, Ecce Homo y Vera Cruz) y acortando el recorrido “por precaución”.

 

El alcalde presidente de la cofradía, Daniel Domínguez, no quiere entrar en polémica por la decisión del Museo Nacional de Escultura y confiesa que "si yo hubiera estado en el pellejo de la directora igual hubiera hecho lo mismo”. Tampoco quiere polemizar con las dos cofradías que alumbran estos dos pasos “porque no hay motivos”.

 

No obstante, de igual forma, pide que se respete su decisión de salir con los cuatro pasos, que son propiedad de la Vera Cruz. “La Agencia Estatal de Meteorología y la el radar de Palencia nos aseguraban un claro de cuatro horas donde no iba a llover”, argumenta Daniel Domínguez, quien dice que su cofradía siempre ha apostado por “la conservación del patrimonio”.

 

“Si hubiéramos tenido la mínima probabilidad de lluvia, dentro de una lógica, no hubiera salido ni un solo paso a la calle. Yo siempre he sido muy conservador en este tema”, explica Daniel Domínguez, quien asegura “nosotros velamos por nuestro patrimonio tanto o más que el Museo. Ellos son gestores de esos pasos, pero nosotros los propietarios de los nuestros”.

 

Por último, el alcalde-presidente de la cofradía pone un ejemplo gráfico para justificar que no se suspendiera la procesión ante la falta de dos conjuntos escultóricos que conforman los misterios del Rosario del Dolor. “¿Qué pasaría si minutos antes se estropea el chasis de la carroza de Ecce Homo? ¿Suspendemos la procesión porque  un paso no salga?”. Asimismo, justifica la hora que se tardó en salir para dar tiempo a que las dos cofradías del Despojado y las Siete Palabras tuvieran tiempo para incorporarse al cortejo.

 

Por su parte, desde la dirección del Museo Nacional de Escultura no se han hecho declaraciones tras la no autorización de participación de dos conjuntos escultóricos en la procesión del Rosario del Dolor. Y se han remitido a un comunicado de prensa realizado hace unas fechas en las que se recuerda que “el valor artístico e histórico de las obras explica la necesidad de asegurar que su utilización sea compatible con la prolongación de su vida como parte integrante del edificio de la historia del arte”.

Noticias relacionadas