"Venimos para ganarles aquí"... y les ganamos

España se impone a Francia en su casa, frente a más de 20.000 espectadores, apelando a la épica, contra los elementos y con un Pau Gasol inmenso y extraterrestre. La defensa, de nuevo clave.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

ESPAÑA: Llull (7), Rudy Fernández (7), Ribas (-), Mirotic (7) y Gasol (40) --quinteto inicial--; Sergio Rodríguez (15), Reyes (2) y Claver (2).

  

FRANCIA: Parker (10), De Colo (14), Batum (14), Diaw (5) y Gobert (8) --quinteto inicial--; Lauvergne (11), Fournier (3), Pietrus (-) y Gelabale (10).

 

PARCIALES: 17-20, 15-13, 16-23, 18-10 y 14-9.

 

ÁRBITROS: Christos Christodoulou (GRE), Borys Ryzhyk (UCR) y Fernando Rocha (POR). Eliminaron a Gobert por parte de Francia.

   --PABELLÓN: Pierre Mauroy Stadium de Lille. 26.922 espectadores.

La selección española de baloncesto se ha clasificado este jueves para disputar la final del Eurobasket, después de vencer con prórroga a la anfitriona Francia por 80-75 y tomándose revanchas pasadas, además de obtener una plaza directa para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

  

España, con la destacada actuación del ala-pívot Pau Gasol a tenor de sus 40 puntos y 11 rebotes, se redimió de la eliminación ante los galos en el Mundial 2014, sufrida para más inri en el Palacio de los Deportes de Madrid. Aquella era la segunda afrenta consecutiva de Francia a la 'ÑBA', pues en el Eurobasket 2013 había ganado también en semifinales con necesidad de prórroga.

  

En esta ocasión, los pupilos de Sergio Scariolo devolvieron la 'moneda' a un equipo francés guiado por los 14 puntos de Nicolas Batum, aunque insuficientes y sin sangre fría para contentar a las abarrotadas gradas del Pierre Mauroy Stadium de Lille. En la misma sede se efectuará el reparto de las medallas, al que optarán Serbia y Lituania cuando diluciden la otra 'semi'.

  

Los locales arrancaron este jueves más entonados que su rival, que plasmaba su ánimo en los dos triples fallados de Nikola Mirotic. Una vez más fue Gasol quien asumía el papel salvador, aguantando los arreones de una Francia que dominaba al término del cuarto inaugural (17-20). El jugador catalán de los Chicago Bulls encontró ayuda en el base Sergio Rodríguez, cuyo triple sobre la bocina de los 10 minutos evitó males mayores.

  

Pero los 'bleus' ya habían gozado de una renta de siete puntos, algo que levantaría la voz de alarma si España no era capaz de apretar en defensa. Scariolo y sus chicos así lo interpretaron en esa parcela del juego, y eso obligó a que Francia botara mucho en ataque sin circular demasiado.

  

Con ello se pasó del 25-31 al 32-31, un parcial de 7-0 a 1:57 del descanso y que de paso calmaba las ínfulas francesas. Tal racha se logró con un triple del renqueante Rudy Fernández, quien debía olvidar sus problemas físicos para un partido vital. Lo poco prolífico de ambos ataques así lo atestiguó, con el marcador 32-33 al descanso.

  

Sin embargo, las sensaciones empeoraron para España tras el descanso. El repliegue defensivo que estaba siendo bastante bueno, por momentos de gran nivel, desapareció y el conjunto galo asestó varios golpes morales con la captura de rebotes importantes. Esa cualidad casi destrozaba a la 'ÑBA', una 'sangría' que obligaba a dar un paso más en el aspecto físico.

  

Gasol no daba abasto él solo y Francia empezó a rondar ventajas de hasta una decena, para cerrar arriba el tercer periodo con el 48-56. Si los de Scariolo querían remediarlo, era el momento de volver a intensificar la agresividad en defensa, algo que llegó justo a tiempo amén de una remontada en seis minutos y medio.

 

ESPAÑA RENACE EN LA PRÓRROGA

  

Gracias a eso se gozó de una corta pero suculenta renta de tres puntos (66-63) a tan solo 16,6 segundos de la conclusión. Ahí, Batum ejerció de líder espiritual galo y anotó un triple que encarriló el encuentro a una prórroga de posterior taquicardia.

  

Ese tiempo extra brindó tantos vaivenes que apenas el 'Chacho' enjuagaba las heridas españolas, para luego dar paso al auténtico héroe de su equipo esta noche. Gasol agarró las riendas del resultado por enésima vez en el campeonato, con varias canastas providenciales que otorgaron el rédito de 78-75.

  

Las pérdidas de balón muy inoportunas condenaron a los anfitriones, que además titubearon en lanzamientos esenciales para su destino. Pese a todo, Víctor Claver cometió una inocente falta personal sobre el omnipresente Batum; pero le tembló el pulso y falló los tres tiros libres que tenía para empatar. España resolvió su gafe con el rebote defensivo y atrapó el definitivo, que al contraataque sirvió para el 80-75.

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