'Vallisolivetum' apuesta por la exportación e inicia contactos con importadores de Brasil, Perú y México

La empresa vallisoletana 'Vallisolivetum', una compañía familiar dedicada a la elaboración de aceite de oliva de calidad, trabaja en estos momentos en las tareas de exportación para poder vender su producto en el exterior con la mente puesta, en concreto, en países americanos como Brasil, Perú y México donde ha iniciado ya contactos que están "bastante interesados".

  

Así lo ha explicado a la agencia Europa Press el director técnico de 'Vallisolivetum', Julio Maroto, quien ha fijado el objetivo también en EE.UU y Reino Unido como potenciales mercados de este aceite 'made in' Valladolid elaborado a partir de una 'coupage' de las variedades picual y arbequina.

 

"Todo depende de que los futuros clientes se decidan", ha reconocido Maroto, que ha destacado el trabajo realizado ya de la mano de Excal para abrir posibilidades de mercado en el exterior, unas tareas que se han materializado con entrevistas con diversos distribuidores y potenciales clientes que se han interesado por este aceite "premium" y de "categoría superior" caracterizado por su suavidad y por un aroma "muy marcado" a manzana, primero, y a hierba recién cortada, tomate entreverado, almendra verde y plátano, después.

 

'Vallisolivetum' surgió hace diez años de la mano de Julio Maroto, un ingeniero agrícola de profesión que decidió diversificar una explotación familiar de Rodilana (Valladolid) para cultivar olivos en una parcela de nueve hectáreas. La primera producción se vendió en aceituna para continuar después con la comercialización de aceite a granel aunque la "elevada calidad" del producto llevó a este productor a crear una marca propia con la que salió al mercado hace dos años.

 

Con una producción anual "muy pequeña" de 10.000 litros, 'Vallisolivetum' distribuye su "aceite artesanal" en tiendas gourmet y delicatessen de Valladolid y provincia, del resto de las capitales de provincia de Castilla y León y "un poquito" en Madrid y ha abierto mercado también en la alta restauración, a lo que se une la venta a particulares a través de internet y con el servicio de entrega a domicilio.

 

"El público objetivo es el del cliente que busca un producto de calidad", ha explicado Julio Maroto, que ha destacado también las oportunidades de mercado que ofrece el sector de regalos, un nicho en el que 'Vallisolivetum' ha entrado paulatinamente y en el que prevé tener mayor cabida en un futuro próximo con su producto artesanal.

 

La idea inicial de esta empresa familiar es asumir los nuevos pedidos con su producción actual, ya que siempre se trataría del formato gourmet, aunque Julio Maroto no descarta la posibilidad de cultivar otra parcela de olivos, una planta "muy rústica" que se adapta a zonas frías, como la provincia de Valladolid, siempre que se encuentre una localización idónea que favorezca su durabilidad.

 

Julio Maroto ha mencionado la "rusticidad" y el "clima extremo" entre las particularidades que ofrece el clima vallisoletano al cultivo de la aceituna, que, al igual que la uva, consigue un sabor muy intenso en nariz y más equilibrado.

 

Por otro lado, el director técnico de 'Vallisolivetum' ha destacado las buenas expectativas para la próxima campaña de recogida de aceite  debido a las abundantes lluvias de los meses de marzo, abril y mayo y a las templadas temperaturas posteriores que han favorecido una "muy buena floración". "Esperamos una cosecha muy buena", ha insistido Maroto, que ha diferenciado esta campaña de la anterior, con una caída de la producción de hasta el 60 por ciento principalmente por falta de humedad.