Valladolid también sufre el final de los contratos de alquiler de renta antigua

La Sepia ha sido uno de los negocios que ha sufrido el final del alquiler de renta antigua. BORIS GARCÍA

Hasta 150 comercios del centro de la ciudad se han visto afectados, tales como La Sepia, que ha tenido que trasladarse, Calzados Alfonso o la Peña Taurina de Valladolid.

Muchos comerciantes de Valladolid tenían marcado en rojo en el calendario el pasado miércoles, 31 de diciembre de 2014. Se trataba del último día de alquiler de renta antigua, con lo que con la llegada del nuevo año son unos cuantos los que se encuentran en una situación comprometida para su negocio, después de mucho tiempo pagando alquileres a un bajo precio que les permitía subsistir en el centro de la ciudad.

 

Todo se remonta a 1994, año en que se fijó la Ley de Arrendamientos Urbanos que mantenía sin variación estas rentas. Desde entonces, y más en los últimos años, han sido bastantes los que han conseguido negociar con el propietario en cuestión un nuevo pago mensual, en previsión del fin de estas rentas antiguas con la entrada de 2015. Pero no todos. De hecho, hasta 150 pequeños y medianos comerciantes de Valladolid se encuentran afectados por este contratiempo, o al menos así lo aseguran desde la Agrupación Vallisoletana de Comercio, Avadeco.

 

“Hay bastantes, desde luego”, confirma Luis del Hoyo, secretario general, a Tribuna de Valladolid. “Es algo que nos tiene preocupados, porque el número de comercios que ahora no pueden pagar el alquiler de sus negocios es alto”. Sin ir más lejos, en la calle Mantería, uno de los epicentros de compra-venta de la ciudad, se encuentran en esta situación uno de cada cinco locales.

 

La cosa se pone peliaguda al comprobar los datos que se ofrecen a nivel nacional; los comercios en esta tesitura se estiman en 19.000 y hasta 519.000 puestos de trabajos están en peligro, una cifra nada desdeñable en el año que el Gobierno ha querido vender como el de la definitiva recuperación económica.

 

“Les hemos recomendado a todos que continúen negociando con el propietario en cuestión para llegar a un acuerdo, pero en algunos casos no pinta nada sencillo”, continúa Del Hoyo. “Lo que antes era un alquiler de unos 300 o 400 euros ahora aumenta hasta los 3.000. Lo suyo es llegar a un término medio y dejarlo en uno 1.500 o 1.800”.

 

Aunque las primeras consecuencias se han empezado a notar. Calzados Alfonso, en la nombrada calle Mantería, la Peña Taurina de Valladolid, al lado del teatro Calderón o La Sepia, junto al Ayuntamiento, son algunas de las afectadas. La última ya ha optado por la mudanza a la Plaza de la Rinconada, en todo caso.

 

Desde la Federación de Comerciantes y Servicios de Valladolid, Fecosva, por el contrario, reconocen que no cuentan con demasiados socios que hayan solicitado amparo. “Únicamente un negocio textil cercano a la Plaza Mayor y otro en la calle Miguel Íscar”, confirma Javier Labarga, presidente de la Federación, antes de recordar que se trata de los datos que ellos manejan.

 

¿Y ahora qué?, se preguntan comerciantes y ciudadanos curiosos. Sencillo, tanto como que las negociaciones continúan entre los propietarios del negocio y los del local. Habrá quienes tengan que seguir el ejemplo de La Sepia y trasladarse, otros que opten por cerrar y unos últimos que consigan el ansiado acuerdo. Solo el tiempo dirá.