Valladolid respira aire fresco

Imagen de la ciudad de Valladolid. / Foto: BORIS GARCÍA

Por sexto año consecutivo, la ciudad no ha superado los valores límite legales de ninguno de los agentes contaminantes regulados.

El vallisoletano de a pie podrá tener muchas preocupaciones, pero el aire que respira no es una de ellas. O no debería, al menos, ya que según ha anunciado el Ayuntamiento este lunes, la ciudad no superó en 2013 –por sexto año consecutivo- ninguno de los valores permitidos para los agentes contaminantes del ambiente.

 

“Hay quien duda de lo que decimos, pero no hay mejor manera de demostrar lo que decimos que con datos. Aquí no se truca nada”, ha comenzado explicando el alcalde León de la Riva, junto al concejal de Desarrollo Sostenible, Jesús Enríquez. “No hemos sobrepasado los límites en ninguno de los gases que se controlan, se trata de un aprobado con nota”.

 

Efectivamente, los gases que se miden son el dióxido de azufre, dióxido de nitrógeno, monóxido de carbono, benceno, benzo pireno, el material particulado y ozono, siendo el último precisamente “el caballo de batalla” de la ciudad, según ha seguido De la Riva. “Estamos dentro de los límites legales en todos los sentidos, e incluso en muchos casos por debajo de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud”.

 

El primer edil ha especificado algunos casos concretos, exponiendo que el “dióxido de azufre se encuentra en valores residuales y el dióxido de nitrógeno solo fue superado en su límite legal una vez en todo el año por las dieciocho que permite la ley”. En cuanto a monóxido de carbono, benceno y benzo pireno, ha insistido en que “han sido de los más bajos desde hace mucho tiempo”.

 

El problema, como ha reconocido De la Riva, se encuentra en el ozono. “Cumplimos sobradamente con los datos que se nos exigen, pero al contrario que en algunos de los otros elementos, no estamos por debajo de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud. Es el único punto que debemos mejorar, pero podemos decir que gozamos de un aire limpísimo de igual manera”.

 

 

“Cuando se pasea por otras ciudades, en cuanto llueve los coches se llenan de barro. Ese no es el caso de Valladolid, ni mucho menos”, ha seguido argumentando.

 

¿Y qué se hace desde el Ayuntamiento para que estos siga así? “Se está promoviendo el uso del coche eléctrico, un 73% de los buses de AUVASA se mueven con GLP, que es menos contaminante, en los vehículos de limpieza vamos a promover que sean eléctricos y también promovemos el uso de la bicicleta”.

 

Al ser preguntado por una posible ampliación del carril bici, del que el alcalde dijo que “ahora hay setenta kilómetros, mientras que cuando él llegó solo había siete”, que “no está pensado”. “Es algo complicado, porque habría que quitar acera y plazas de aparcamiento y muchos vecinos se quejarían. Hay mucho político que primero hace que promueve el uso de bici, me critica y luego coge siempre el coche”, ha concluido.