Valladolid registró uno de cada cuatro hurtos producidos en la Comunidad en el último trimestre de 2015

A pesar de este dato, las denuncias por hurto en el tercer trimestre se redujeron un 2% respecto al primer trimestre de 2015.


 

Valladolid acumuló el 24 por ciento de las denuncias por hurto en el tercer trimestre de 2015 en Castilla y León, seguido de León (21%) y Salamanca (15%). Según el último balance de criminalidad.

 

Si se atiende al número de incidencias por Comunidades Autónomas durante los meses de verano, según el último balance de criminalidad hecho público por el Ministerio del Interior y poniendo el foco en los delitos cometidos a lo largo de junio, julio y septiembre de 2015, Castilla y León acumula, con 6.267 denuncias por hurto, un 3% de este tipo de denuncias durante el pasado verano, porcentaje que se mantiene si ampliamos los datos al conjunto del año 2015, con un total de 24.427 denuncias de este cariz.

 

No obstante, en Valladolid, las denuncias por hurto en el tercer trimestre se redujeron un 2% respecto al primer trimestre de 2015. Volviendo al caso de Salamanca, es el cuarto trimestre el que registró un mayor porcentaje de estas denuncias con 31% del total del año, un 11% superior al primer trimestre de 2015.  

 

Cataluña es el territorio en el que se registró un mayor número de hurtos, con un 24% del total (durante este periodo el número de hurtos crece un 5% respecto al primer trimestre del año); le siguen Madrid, con un 17% (donde estos delitos bajan un 4% durante el verano), Andalucía con un 15% (donde el porcentaje de hurtos es muy similar a lo largo de los cuatro trimestres), Comunidad Valenciana, con un 12% (los hurtos crecen un 6% respecto al primer trimestre de 2015) y Baleares, con un 6% del total (y un notable incremento durante el verano del 31% respecto al primer trimestre del año, el mayor de todo el país). En cuanto al resto de CCAA, ninguna supera el 4% en hurtos sufridos dentro del conjunto nacional.

 

La información de Interior arroja otros datos destacados. Estos robos se disparan en Navarra durante el verano, con un 36% del total del año (cifra 14 puntos porcentuales superior a la del primer trimestre de 2015) coincidiendo con la multitudinaria festividad de San Fermín. Asturias, Cantabria, Galicia o País Vasco sufren durante estos meses incrementos del número hurtos que oscilan entre el 4% y el 5% respecto al resto del año.

 

En otros lugares, estos delitos descienden en época estival. Es el caso de la citada Madrid, de Extremadura (ambas con un considerable éxodo de población hacia las zonas costeras), Aragón (donde estos delitos tienen su mayor índice -26%- en el último trimestre del año, coincidiendo con la festividad de El Pilar) y Canarias (donde la mayor parte de los robos se producen en temporada turística alta, fundamentalmente en el cuarto trimestre y en el primero, este último con un 29% del conjunto anual)

 

En vacaciones todos nos relajamos, llevamos encima buenos móviles, cámaras de fotos, dinero en efectivo… Si a esto le añadimos que muchas veces no tenemos un conocimiento exhaustivo del lugar donde nos encontramos, o del idioma, el turista se convierte en el blanco perfecto. Desde CPP aseguran que donde hay turistas, hay carteristas. ‘Alicientes’ a los que hay que sumar que son numerosas las ocasiones en las que el turista no denuncia y si lo hace, no suele personarse en el juicio por encontrarse lejos de su lugar de origen.

 

TOP DE SITUACIONES MÁS PELIGROSAS

 

Como en otras ocasiones, CPP recuerda los 9 momentos y lugares concretos en los que la víctima debe elevar sus niveles de alerta durante estas vacaciones:

 

1.         En estaciones de autobús/tren y aeropuertos: mantén las pertenencias controladas en todo momento. Cuidado cuando pare el autobús, vigila que nadie coja tu maleta del maletero.

2.         Subiendo la escalera a pie y con maletas: aparecerá alguien que se ofrezca a ayudarte pero puede querer quitarte otro peso de encima: el móvil o la cartera.

3.         A la salida del bar de copas: nuestro estado físico y mental puede ofrecer todo tipo de facilidades para el carterista.

4.         Dentro del bar de copas: un lugar oscuro, mucho ruido, la gente pensando en pasarlo bien y, todo ello, bañado con alcohol.

5.         En la terraza de un bar: dejar la cartera o el móvil encima de la mesa, el bolso en el respaldo de la silla o la mochila en el suelo es muy cómodo para todos, víctima y carterista.

6.         En la recepción del hotel: trasiego de viajeros, todas tus pertenencias a la vista, tu atención en el trámite con el recepcionista y, al quite, el carterista.

7.         El baño refrescante en la playa: aunque sea rápido, o ir a jugar a las palas, o a ver las barcas nuevas… Si dejas tus pertenencias en la toalla ten en cuenta que el delincuente también es rápido.

8.         La foto del viaje: tomar una foto a veces exige toda tu concentración para lograr el mejor resultado, en esa búsqueda de inmortalizar el momento quizáocurra algo que tampoco olvides fácilmente.

9.         El mapita de la ciudad: ese turista simpático que te abre un mapa de 2x2 y te pregunta por una dirección puede querer otra cosa bien distinta.