Valladolid registra un descenso en el número de empresas en proceso concursal en 2014

Juzgados

La provincia de Valladolid ha registrado 90 empresas en proceso concursal en lo que va de año, cincuenta menos que en 2013, fecha en la que durante el mismo periodo, enero-julio, se registraron 140 empresas en concurso de acreedores. 

Según ha publicado el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BOREM),  la provincia de Valladolid ha sumado un total de 90 empresas en proceso concursal en lo que va de año, es decir, hasta este pasado jueves, 31 de julio de 2014. Sin embargo, durante el mismo periodo, del mes de enero hasta julio, del año 2013 se contabilizaron un total de 140 empresas en proceso concursal. Entre estas empresas destacan en su gran mayoría las dedicadas al sector de la construcción, al sector inmobiliario o talleres de mecánica.

 

 

Actualmente ya sea en la prensa o en la calle, se oye que una empresa u otra entran en concurso de acreedores, ¿pero qué es un concurso de acreedores?

 

El concurso de acreedores es un procedimiento legal por el cual una persona física –como un particular-, o jurídica –como una empresa o identidad con o sin ánimo de lucro-, pasa a una situación de insolvencia y de esta forma, comienza a faltar a sus obligaciones legales. Este hecho fue recogido en la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal. Con ella se persigue desahogar a la empresa para que pueda continuar con su actividad profesional o empresarial.

 

Así, la identidad puede enfrentarse a cuatro problemas. En primer lugar, que no pueda hacer frente a sus pagos corrientes; en segundo lugar, que dependa de embargos por antiguas ejecuciones que afecten a su patrimonio actual; en tercer lugar, una liquidación muy rápida que acabe catastróficamente o en último lugar, que realice un incumplimiento de pagos a sus asalariados, bien sea de sus sueldos o de cuotas a la Seguridad Social.

 

Esta situación puede ser declarada por el deudor o por los acreedores a un Juez de lo Mercantil –en el caso de la provincia vallisoletana, el Juzgado número 1 Mercantil de Valladolid a través del Juez Javier Escarda-, quién efectuará un auto declarando el concurso y se le aplicará, después, una tramitación para plantear finalmente una resolución: convenio o liquidación.

 

De tal forma se concluirá si la empresa queda a disposición de su patrimonio, bajo la intervención conjunta de un administrador concursal de la Hacienda Pública, o por el contrario la empresa ha de suspender sus actividades patrimoniales siendo sustituido por dicho administrador concursal. En el caso más severo, si no se encontraría solución la empresa podría cerrarse indemnizando a sus asalariados a través del Fondo de Garantía Salarial (FOGASA).