Valladolid registra más de 1.000 casos de ictus anuales y la mortalidad se ha reducido "a la mitad" en 15 años

El director de la Unidad de Ictus del Hospital Clínico, Juan Francisco Arenillas, ha señalado que se registran al año entre 1.000 y 1.200 casos de esta patología, con una incidencia creciente, pero con un pronóstico que se mejora, ya que si hace unos 15 años la mortalidad era del 30 por ciento, en la actualidad no supera el 15 por ciento.

El médico especializado en accidentes cerebrovasculares ha participado este martes en la jornada pública organizada con motivo de la celebración del Día Mundial del Ictus en la plaza de Zorrilla, donde representantes públicos como el delegado del Gobierno en Castilla y León, Ramiro Ruiz Medrano, el alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, y el delegado territorial de la Junta, Pablo Trillo-Figueroa, han acudido y se han realizado pruebas de valoración sobre factores de riesgo.

 

El doctor Arenillas ha defendido las acciones de prevención para evitar el ictus o accidente cerebrovascular, una dolencia que según los datos de la Unidad especializada del Clínico, afecta cada año a entre 1.200 y 1.500 personas, con una mortandad de entre un 10 y un 15 por ciento. El médico ha recalcado que en los últimos 15 años se ha reducido ese índice a la mitad.

 

No obstante, ha matizado que la incidencia aumenta e incluso se ha adelantado la edad de los pacientes, pues ha incrementado el número de personas que sufren un ictus con edad laboral, entre los 40 y los 50 años. Con todo ello, Arenillas ha cifrado en 3.000 la cifra de personas afectadas que viven actualmente en Valladolid.

 

También ha indicado que el tratamiento de la dolencia y del impacto de las secuelas se ha desarrollado "muchísimo" en los últimos años, pues en torno al 50 ó 60 por ciento de las personas que sufren esta dolencia, pueden considerarse "independientes" en un plazo de tres meses. Por ello, se ha destacado el trabajo de las unidades especializadas en estas lesiones cerebrovasculares en hospitales de Burgos, León y Valladolid.

 

El puesto instalado por la Asociación Ictia en la plaza Zorrilla ha consistido en una unidad de prevención donde los ciudadanos se pueden realizar las pruebas sobre factores de riesgo (toma de tensión arterial, prueba de la glucemia y ecografía de carótidas). León de la Riva y Ramiro Ruiz Medrano han sido algunos de los primeros en someterse a las mismas.

 

Para la prevención, como ha querido recordar el propio alcalde vallisoletano, resulta importante llevar una "vida sana", pues ha considerado que "la vida sedentaria que se lleva actualmente" no favorece la evitación de dolencias de este tipo, al igual que el consumo de alcohol y tabaco.

 

ANTE LOS PRIMEROS SÍNTOMAS

 

Además de estas medidas de prevención, existe un protocolo de actuación ante los primeros síntomas del ictus --boca torcida, dificultades para hablar o parálisis de medio cuerpo-- que indica la llamada al servicio de emergencias 112 o un traslado al centro hospitalario más cercano pues, como ha recalcado el director  general de Asistencia Sanitaria de la Junta de Castilla y León, José María Pino, "el tiempo es oro".

 

Entre los centros hospitalarios, existen los tres que cuentan con la unidad especializada, pero en el resto se actúa de acuerdo con el denominado 'código ictus', que permite al paciente recibir asistencia "inmediata" por parte de un neurólogo con el equipo "adecuado".

 

La jornada ha estado organizada por la Asociación de Ictus y Paresias (Ictia), creada al amparo de Aspaym Castilla y León, que trabaja, como ha explicado su presidente, Julio Herrero, en la prevención y sensibilización de las causas principales de esta patología --consumo de alcohol, tabaquismo y sedentarismo; la investigación realizada desde el Centro de Investigación en Discapacidad Física (Cidif) y el apoyo integral a los pacientes una vez han sufrido el ictus, mediante la neuropsicología, logopedia, terapia ocupacional y fisioterapia.