Valladolid, más ciclista que nunca

Desde la Asamblea de Ciclistas aseguran que la ciudad ha experimentado un mayor uso de las bicis desde hace “unos dos años”, si bien el Ayuntamiento “aún tiene cosas por mejorar”.

Plaza del Milenio, nueve de la mañana. Una mujer pasa con su bici y una bolsa de la compra. Apenas unos segundos después, un joven con no más de veinte años hace lo propio con una mochila a su espalda, quizá con el objetivo de llegar a tiempo a clase. Pasados tres minutos, dos chicas con ropa de deporte y sus correspondientes velocípedos se detienen en el semáforo de la Calle José Luis Arrese para llegar al carril bici.

 

No hay duda, Valladolid es más ciclista que nunca. Recién terminada la Semana de la Movilidad, la ciudad puede presumir de unos ciudadanos concienciados de moverse en su vehículo de dos ruedas para trasladarse al trabajo, a clase, a la compra, o a donde haga falta.

 

Bien claro lo tiene Manuel Ortiz, miembro de la Asamblea Ciclista de Valladolid. “En bicicleta se va más rápido, más ágil, y se es más respetuoso con el medio ambiente. La gente de la ciudad lo sabe, pero hay algunos problemas que son patentes”.

 

Varios impedimentos que precisamente salieron a relucir con la Semana de la Movilidad y que el Ayuntamiento ya ha reconocido. Manuel tiene bastante claro cuáles son. “Tenemos cerca de 70 kilómetros de carril bici, algo que está genial aunque se puede mejorar, pero el problema es que muchas veces no están bien conectados entre sí. No tenemos una red básica creada”.

 

Desde la Asamblea Ciclista de Valladolid, una de las organizaciones más grandes de la provincia en este sentido, se muestran conformes con el actual estado de bicicletas de la ciudad. El Ayuntamiento proporciona un buen servicio de préstamo (del que aquellos interesados pueden informarse en http://usualbike.com/vallabici/), el carril es suficiente y el tránsito no se hace complicado. Pero todo se puede mejorar.

 

“Hay calles, muchas zonas que están muy bien, pero creemos que se puede hacer un poquito más. Desde hace dos años se nota que ha habido un aumento de gente que se mueve en bici, y eso es porque las cosas se están haciendo bien, pero queda camino”, explica el socio de la Asamblea Ciclista.

 

“Por otra parte, no solo el Ayuntamiento tiene puntos a mejorar. Algunas empresas deberían facilitar que sus empleados se moviesen al trabajo con este medio, por ejemplo habilitando espacios a la puerta donde puedan quedar aparcadas las bicis y los amigos de lo ajeno no se sientan tentados de llevárselas”, continúa Manuel.

 

En todo caso, la conclusión para él es evidente. Valladolid es una gran ciudad que poco a poco crece en el sentido ciclista, y eso es lo importante. “A fin de cuentas, es el mejor medio para moverse y el más saludable”, concluye.