Valladolid homenajea al pintor Félix Cuadrado Lomas con la exposición de casi un centenar de sus obras

La Sala Municipal de Exposiciones de la Iglesia de las Francesas de Valladolid presentará a partir del viernes día 5 de septiembre hasta el 19 de octubre, la exposición 'Félix Cuadrado Lomas. Viaje creativo desde 1957'.

Desde que Félix Cuadrado Lomas pintó 'La siesta en Calzada de los Molinos' hasta que terminó 'Palomar frente a la planicie' han pasado casi sesenta años, de 1957 a la última primavera, un tiempo en que el artista ha ido evolucionando sin perder nunca su personalidad ni su amor por los paisajes, palomares -a veces medio derruidos-, bodegones, huesos, mulas, cabras, toros--presentes en la plaza a través de banderillero o capote de gala--, viñas y desnudos, según han informado fuentes de la organización.

 

Además, tal y como apuntan los organizadores de la muestra, ha planificado la llanura y construido tierras como si fueran los centones hechos con trozos de telas o lanas que en otras épocas eran mantas que resguardaban del frío. Son décadas en las que ha jugado a ganar o perder color, se ha acercado a la abstracción desde la realidad  y a las líneas sin olvidar el volumen. Es decir, ha realizado un viaje que la exposición pretende recrear a través de los cuadros, elegidos precisamente por su carácter representativo de cada etapa.

 

Sin embargo, lo más complicado ha sido seleccionar dibujos, muchos de ellos hechos con tinta china sobre papel o cartulina, y algún grabado entre los cientos que duermen guardados en carpetas en un perfecto orden que sólo conoce su autor. Son la memoria de los lugares que ha visitado o de aquellos otros que forman parte de su paisaje vital. Y también hay figuras, retratos de personajes que ha conocido.      

 

PASIÓN POR EL DIBUJO

 

Durante esos años, Cuadrado Lomas ha mostrado su obra en numerosas exposiciones individuales y algunas colectivas, ha hecho libros y carpetas de grabados, como 'Flores', 'Palomares', 'Desnudos o 'Paisajes''; dibujado los 'Retazos de Torozos' que escribió Blas Pajarero o ilustrando los 'Pliegos de cordel vallisoletanos' de la Librería Relieve.

 

Ha viajado y pintado por España, Portugal, Francia, Marruecos, Italia o México, y ha formado parte del Grupo Simancas junto con Jorge Vidal, Jacobo, Domingo Criado, Gabino Gaona y Francisco Sabadell, cuyas obras reunió la Fundación Villalar en una exposición que acogió el Museo Patio Herreriano en el 2011. Antes, en el 2003, la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León le dedicó una exposición itinerante.

 

Pero Cuadrado Lomas, que ha recibido, entre otros, el Premio a la Trayectoria Artística de la Diputación Provincial y el pasado noviembre ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción como académico de honor, ha sentido sobre todo pasión por el dibujo.

 

Convencido de que sin saber dibujar no se puede pintar, no sólo pasó tres años en la Escuela de Artes y Oficios aprendiendo a hacerlo, sino que durante toda su vida ha trazado sobre papel, cartulina o una hoja de cuaderno cuanto veía. Muchas veces con tinta china, en la calle y en el campo, en los lugares que forman parte de su entorno cotidiano y en aquellas otras que visitaba por primera vez.

 

En los años sesenta, protagonistas de sus apuntes, que convirtió luego en grabados xilográficos sobre plancha de cartón, fueron bebedores, esos personajes que encontraba en los bares de Valladolid, especialmente en 'El Socia', lugar que formó parte de la historia local. Ahora, algunas de esas obras están reunidas en la Sala Municipal de la Iglesia de las Francesas.