Valladolid cierra sus carnavales con un multitudinario ‘entierro de la sardina’

La Cúpula del Milenio acogió a cientos de personas para el último concurso de disfraces, entre luces de colores y máscaras variopintas para echar definitivamente el cierre hasta el año que viene.

Lo bueno se acaba pronto, dice el refranero popular, expresión que pueden decir los vallisoletanos tras echar la persiana este martes a las fiestas de Carnaval con el tradicional ‘entierro de la sardina’, que tuvo lugar en la Cúpula del Milenio. Una reunión de disfraces, máscaras y colores que supuso un final feliz hasta el año que viene.

 

Este martes se celebraba la última ronda de concurso de disfraces, festejo que precedió al adiós definitivo del Carnaval 2014. Eso sí, el evento no decepcionó. Con cientos de personas congregadas en la Cúpula, los disfraces empezaron a desfilar por la pasarela y, si bien hay que decir que los había mejores y peores, la mayoría dieron la talla.

 

Desde los pavos reales del Campo Grande hasta un ángel caído capaz de desplegar sus alas de dos metros, pasando por un disfraz del personaje Buzz Lightyear de la película Toy Story hecho completamente de globos –doscientos cincuenta, concretamente-, dejaron boquiabiertos a todos los asistentes.

 

Si bien puede parecer que este último era de los más complicados, desde luego aquel en el que un grupo de quince personas escenificó un ruedo torero no se quedó atrás. Ni cortos ni perezosos, montaron la ‘plaza’ en medio del tablado y se pusieron a torear ante la atenta mirada de todo el mundo. “Llevamos desde octubre trabajando en él”, explicaba uno de los integrantes.

 

Pero el momento triste llegó después, con el tradicional ‘entierro de la sardina’. Con la escultura del nombrado pez a cuestas, era el momento de decir adiós a los Carnavales hasta el año que viene. Y es que a poco que sean la mitad de entretenidos que los de esta ocasión, ya merece la pena esperarlos con ganas.

BORIS GARCÍA
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