Unos 100.000 vallisoletanos mayores de edad tienen problemas de audición

Según un informe elaborado por los Centros Auditivos y Ópticas Audiológicas Oficiales GEA, el 20% de la población vallisoletana mayor de edad presenta problemas de audición.

Aproximadamente 100.000 habitantes de la provincia estarían afectados por distintos problemas de audición y algunos de ellos no son conscientes de dichos problemas, si bien es cierto que se incluyen en estos datos todo tipo de trastornos y pérdidas de audición, desde las más leves hasta las más severas.

 

Según estos datos, Valladolid es la primera provincia de Castilla y León en la venta de audífonos y la décimo quinta a nivel nacional, con un 4% de la cuota nacional y un total de aproximadamente 7.200 dispositivos al año.

 

Entre los factores que más afectan a la pérdida de audición se encuentran los externos como la exposición al ruido excesiva, el volumen elevado de los auriculares de forma prolongada, infecciones en el oído, traumatismos craneoencefálicos y obstrucciones en el conducto auditivo, entre otras.

 

Otra causa para la pérdida son de tipo congénito y se deben a factores hereditarios o bien por complicaciones surgidas durante el embarazo y/o el parto. Entre ellas, la rubeola materna e infecciones durante la gestación, falta de peso al nacer, falta de oxígeno en el parto, uso inadecuado de medicamentos con compuestos citotóxicos, aminoglucósicos o diuréticos e ictericia grave durante el período neonatal con daño del nervio auditivo del recién nacido, entre otras.

 

Los datos que arroja el estudio indican que el 62% de los casos con problemas de audición obedecen a razones congénitas o de parto por el 38% de los factores externos. La prevención hace que, en el segundo caso sobre todo, impida mayor cantidad de casos.

 

En el desarrollo de este informe, en el que han participado los centros asociados oficiales GEA de la provincia de Valladolid, junto a sus dos nuevas incorporaciones, se reclama prevención.

 

Para ello, un diagnóstico rápido resulta vital en los pacientes de menor edad, los niños, para que el tratamiento sea eficaz y efectivo en el futuro. Prevenir y curar a tiempo siempre es mejor cuanto más joven se sea.