Uno de los niños de la orquesta 'In Crescendo', primer gitano que ingresa en el Conservatorio de Valladolid

Uno de los integrantes de la orquesta infantil 'In Crescendo', proyecto del área socioeducativa del Centro Cultural Miguel Delibes  amparado por la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, se ha convertido en el primer gitano que ingresa en el Conservatorio de Valladolid.

  

Se trata de Carlos de la Fuente, chelista de la joven orquesta, quien tras ver cumplido su deseo de entrar a formar parte de 'In Crescendo', iniciativa musical y social que, inspirada en el Sistema de Orquestas de Venezuela, se desarrolla en su colegio, el Antonio Allúe Morer, ha dado ahora un nuevo paso en su camino musical: ingresar en el Conservatorio.

 

De este modo el joven integrante de 'In Crescendo' -proyecto que precisamente tiene en la unión y el peso del grupo uno de sus principales baluartes, lo que convierte en estrellas "a todos o a ninguno", según destaca su responsable artístico, Benjamin Payen, en declaraciones a Europa Press- compatibiliza ahora su trabajo en el colegio con seis horas semanales de Conservatorio.

 

Con un "el que algo quiere, algo le cuesta", Carlos asegura que su nuevo reto es duro porque hay que estudiar mucho aunque, pareciera querer decir, todo vale para progresar en el camino de la música, "una alegría, un sentimiento de vivir" del que él ya disfrutaba en su casa, con su familia, pero con sabor flamenco y no clásico.

 

Aunque su deseo era empezar a tocar con el grupo, que ya aglutina a 40 menores de su colegio y que ha incorporado tres trombones a sus filas, al margen del instrumento que le fuera designado, Carlos es ahora feliz con el chelo. "Todos los gitanos dicen que siempre la guitarra y siempre la guitarra... pues no, siempre no puede ser", afirma con desparpajo.

 

EL APOYO FAMILIAR

 

Para Payen, Carlos es afortunado por contar con el apoyo de sus padres, que han posibilitado con su consentimiento que el joven, que siempre quiso tocar y que es bueno -"no una estrella"-, se presentara a las pruebas de acceso del Conservatorio.

 

"Entró tarde en la Orquesta, lo pilló muy rápidamente y sus padres querían ver si había manera de entrar en el Conservatorio", explica el responsable artístico del proyecto, quien considera que "lo más bonito" de la presencia de Carlos en el Conservatorio es "el intercambio de mundos".

 

Tampoco su madre, Victoria Motos Jiménez, oculta la satisfacción que le produce tanto el hecho de que su hijo pueda estudiar en el Conservatorio como que sea el primer gitano que lo hace. "Es dar un paso adelante: esto es una novedad para los gitanos pero es para bien... para que vean que también podemos hacer otras cosas, como los demás".

 

De padre guitarrista que durante dos años enseñó a tocar a los menores internos en el centro Zambrana, Carlos cuenta también con el apoyo de sus dos hermanas y de su familia, según Victoria Motos, quien reconoce que hay otros padres vinculados a 'In Crescendo' que ya les han preguntado cómo acceder al Conservatorio.

 

PARA EL COLEGIO, "LO MÁS ESPECTACULAR"

 

La alegría por el ingreso de este joven en el Conservatorio es palpable también en su colegio, el Allúe Morer, que hace casi tres años recogió el testigo lanzado por la Orquesta Sinfónica de Castilla y León para trabajar con sus chicos, mayoritariamente gitanos e inmigrantes, y comienza a recoger ahora los frutos de aquella apuesta.

 

"Es lo más espectacular que nos ha pasado... aunque no sabíamos cómo saldría, es algo tremendo", confiesa la directora del centro, Henar Rubio, quien tras enumerar todas las capacidades y aptitudes en las que han mejorado los menores desde que 'In Crescendo' germinó en el centro, no esconde su asombro ante la buena nota conseguida por Carlos en la prueba de ingreso.

 

Su familia, ratifica la directora, está "loca de contenta", por lo que están haciendo "todo por él" pese a sus dificultades económicas, lo que llevó a la propia Rubio a contactar con la Federación de Asociaciones Gitanas de Castilla y León, que este año sufraga el alquiler del violonchelo con el que Carlos aprende en el Conservatorio.

 

'In Crescendo', que ha conseguido que los contrabajos y chelos se junten para tocar en los recreos, por ejemplo, tiene como uno de sus principales valores el haberse convertido en "puente entre entidades", según Benjamin Payen, quien asegura que guiarán a quienes quieran hacia otras entidades ya que, añade, "cada niño tiene derecho a tocar música".