Uno de cada cuatro conductores a los que se realizó prueba de drogas dio positivo

Agentes de la Guardia Civil llevan a cabo controles de alcoholemia

El 25% de los 160 controles de drogas que se realizaron en las carreteras de Castilla y León dio positivo. El problema sigue en aumento y la nueva ley marca la prohibición de conducir con ningún porcentaje de droga en el organismo.

El número de positivos por drogas entres los conductores se está confirmando como uno de los grandes problemas de la seguridad vial, también en Castilla y León. Durante la campaña especial de la Dirección General de Tráfico, DGT, de control de alcohol y drogas a conductores de vehículos, realizada entre el lunes 2 y el domingo 8 de junio, la Guardia Civil ha llevado a cabo, en las carreteras de Castilla y León, 28.661 pruebas de alcoholemia, de las que 186, un 0,65%, han resultado positivas, y 160 de drogas, 40 de las cuales, el 25%, arrojaron resultado positivo.

 

Esta situación confirma las preocupaciones de la DGT en torno a este problema, que ha aflorado de manera importante en los últimos tiempos. De hecho, y aunque todavía son muchos los positivos por alcohol, su relevancia es escasa y hace tiempo que el número de positivos no supera el 1% en la mayoría de campañas. Sin embargo, los casos de conductores que dan positivo por drogas al realizarles los controles siguen en aumento y suponen un alto porcentaje de las pruebas que se realizan.

 

En el caso de Castilla y León, son nada menos que una de cada cuatro, 40 de los 160 controles realizados en la última campaña. Y no es una casualidad: en la campaña de diciembre, 17 de los 25 controles de drogas dieron positivo, el 68%. Las cifras más preocupantes se dan en Valladolid, Burgos y, especialmente, León, con cifras por encima del 30% de positivos, y más del 60% en el caso de la provincia leonesa. Mientras tanto, las de alcohol siguen perdiendo peso, aunque todavía son la infracción más vigilada y una de las cuestiones en las que más insiste la DGT por su relación directa con los accidentes de tráfico.

 

La situación empieza a ser preocupante porque cada vez son más los accidentes en los que se comprueba que los conductores iban al volante bajo los efectos de las drogas. En cerca de la mitad de los accidentes mortales había presencia de estupefacientes, lo que ha llevado a introducir una mayor dureza al respecto en la nueva Ley de tráfico y en su futuro desarrollo. La Ley prohíbe conducir con presencia de drogas en el organismo del conductor, quedando excluidas las sustancias que se utilicen bajo prescripción facultativa y con una finalidad terapéutica; esta infracción administrativa está castigada con una sanción de 1.000 euros y la detracción de 6 puntos