Unicaja da el 'sí' definitivo para quedarse con el control de Ceiss

El consejo de administración de la caja andaluza ha refrendado la operación después de que el mismo órgano de Ceiss diera el jueves su aprobación. Estas decisiones confirman la absorción de la antigua caja castellana por Unicaja.

El consejo de administración de Unicaja ha refrendado el plan para la absorción de Ceiss, el banco de Caja Duero-España, que quedará de este modo como filial y bajo control de la entidad malagueña tras un tortuoso proceso de casi tres años de duración. La decisión de Unicaja sigue a la que este jueves tomó el consejo de administración de Ceiss y supne el fin del proceso, a falta de ejecutar los instrumentos para la toma de control de Ceiss por parte de Unicaja.

 

Estas dos decisiones de ambos consejos no hacen más que confirmar lo que ya aprobaron la semana pasada la Comisión Europea y el Banco de España, que no es otra cosa que el plan de resolución de Ceiss. El visto bueno de ambas instituciones confirmó las últimas medidas de apoyo al proceso, caso de los 241 millones para compensar a los preferentistas, los 160 millones de euros para el mecanismo de acompañamiento del proceso de canje, en parte procedentes de una partida de 200 millones que debía compensar los excesos de valoración de los activos inmobiliarios tóxicos que Ceiss traspasó al Sareb; como existe un acuerdo para que no se produzca esta corrección, hay autorización de Europa para que se destinen a resolver el problema de las preferentes.

 

Además, la decisión supone al visto bueno del ajuste del plan de resolución, que incluye que Ceiss no podrá dar crédito a los promotores inmobiliarios, que tendrá que centrarse en su territorio natural (Castilla y León y Cáceres), que se dedicará al crédito minorista y a pymes... además de un nuevo ajuste de plantilla (5% menos, 175 despidos) y oficinas; incluye también el ajuste del tamaño de la entidad, con una reducción adicional del 15%, sobre la ya prevista, en el volumen del balance del banco, y del 10 por ciento en su cartera crediticia.

 

La fusión, a la que Unicaja ha dado el visto bueno final, acaba con un proceso de tres años de duración, que empezó al poco de cerrarse la fusión entre Caja Duero y Caja España y que ha estado condicionado por el proceso de reorganización de la banca española y que a punto ha estado de llevar a Ceiss a la nacionalización, que llegó a estar sobre la mesa. Las reticencias del FROB a nacionalizar una nueva entidad, la resolución de las preferentes y las peticiones del presidente de Unicaja, Braulio Medel, han sido la clave. La entidad ha recibido en este tiempo cerca de 1.500 millones de euros en ayudas públicas.

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