Una treintena niños saharauis pasarán el verano en Valladolid

La Diputación, gracias al programa “Verano en paz”, facilita la estancia de los pequeños con varias familias de la provincia.

Valladolid y el Sahara estarán más cerca que nunca este verano gracias al programa “Verano en paz” que ha organizado la Diputación un año más –y ya son ocho- y por el que 31 niños saharauis pasarán los meses de julio y agosto con varias familias de Valladolid.

 

En un acto en el que estuvieron presentes Alejandra Scabrini, presidenta de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui, Pilar Sandoval, coordinadora del programa, y Jesús Julio Carnero, el presidente de la Diputación quiso mostrarse satisfecho por la llegada de los niños, que escuchaban atentos a su alrededor. “Los protagonistas del programa son los propios pequeños y las familias que les acogen, estas familias son básicas, ya que no dudan en aportar la ayuda necesaria”.

 

Este año, además de llevarse a cabo el programa de “Verano en paz”, la Diputación ha firmado un convenio con la Asociación Cultural de Amigos del Pueblo Saharaui, que conllevará una aportación de 5.000 euros.

 

RECIBIMIENTO

 

Carnero se mostró en todo momento cercano con los pequeños. “Es importante conocer la realidad que viven estos niños en el desierto. A veces no somos conscientes de lo que viven estas personas que tenemos más cerca de lo que pensamos. Pasan calor, frío... Aquí pasarán un gran verano”, concluyó sonriente.

 

Y es que los pequeños estarán con varias familias, no solo de la ciudad, sino de varios municipios de la provincia. Medina del Campo, Laguna de Duero, Quintanilla de Onésimo, Viana de Cega, Moraleja de las Panaderas, Medina de Rioseco, Renedo, Cabezón de Pisuerga y Santovenia acogerán a unos niños que a ojos vista ya están encantados con su visita a Valladolid.

 

“Ahora es un momento complicado para muchas familias, pero precisamente es en esta realidad en la que se dan más muestras de solidaridad. Los verdaderos protagonistas de estas situaciones suelen ser los niños”, concluyó Carnero. Más claro, agua.