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Cartel definitivo iberian file

Una treintena de personas piden la absolución de los tres juzgados por los sucesos del 2F en Valladolid

Encarna Arias, que sufrió un ictus tras el altercado, ironiza con que a los tres policías heridos les puede doler la mano "por los porrazos que dieron a los manifestantes". 

Más de una treintena de personas se manifestaban a las puertas de los juzgados de Valladolid en apoyo a las tres personas detenidas por los sucesos producidos el pasado 2 de febrero en San Lorenzo. Los manifestantes pedían la "absolución" de los detenidos que a esas horas prestaban declaración ante el juez por, presuntamente, haber herido a tres policías durante los altercados registrados tras la Convención Nacional del PP en la ciudad del Pisuerga.

 

Una de las manifestantes más activas era Encarnación Arias, Encarni, ingresada ese mismo día por un ictus cerebral. Aunque las autoridades civiles y sanitarias desligaron esta patología de la “carga policial” denunciada por el movimiento 15-M, Encarni insiste en que “la tremenda paliza recibida fue la causante de mi ictus”. También revela, después de someterse a  una nueva prueba, que sufre "falta de oxígeno, por lo que me tendrán que poner una máquina".

 

“Los delitos que se les imputan es que un señor de 60 años ha pisado a un policía y le ha hecho daño en una mano, y otros dos que tuvieron que ser curados con betadine por arañazos”, relata Encarnación Arias, quien dice que “les puede doler la mano, pero por los porrazos que dieron a las personas que están ahora ante el juez”.

 

Los manifestantes pedían “justicia” y esperan que el magistrado “analice los vídeos y los tres detenidos queden indemnes”. No obstante, muestran su “apoyo hasta el final” y Encarna Arias sentencia que “iríamos con ellos hasta la cárcel si fuera necesario”.