Una tesis dirigida desde el IOBA detecta los microorganismos frecuentes en la conjuntivitis neonatal en Angola

La tesis de Isabel Alexandre, del IONA, ha contado con la financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y ha sido dirigida por el director del IOBA de la Universidad de Valladolid, y por Raúl Ortiz de Lejarazu, jefe del Servicio de Microbiología e Inmunología del Hospital Clínico Universitario de Valladolid.

El IOBA trabaja desde hace casi dos décadas formando a profesionales sanitarios en Angola y tratando de poner en marcha planes para reducir el impacto de enfermedades infecciosas oculares como la oftalmía neonatal (conjuntivitis), que puede causar ceguera aproximadamente a tres de cada diez niños que la contraen, según ha informado el Instituto a través de un comunicado remitido a Europa Press.

 

En el estudio que ha centrado la tesis doctoral de Isabel Alexandre, iniciado en 2008 y publicado en las revistas 'Emerging infectious diseases' y 'Journal of ophthalmology', se han incluido 317 muestras endocervicales de madres y 245 muestras procedentes de frotis conjuntivales de niños recién nacidos procedentes de dos unidades materno-infantiles de Luanda, la capital del país.

 

Estos niños fueron divididos al azar en dos grupos, en uno de los grupos no se realizó ninguna intervención y en el otro se aplicó una gota en cada ojo de povidona iodada, el principal compuesto del conocido Betadine, el antiséptico y desinfectante más utilizado actualmente en el mundo.

 

Un total de 42 de estos recién nacidos presentaba alguna patología ocular y 11 de ellos (un 4'4 por ciento) mostraba signos clínicos de conjuntivitis aguda. Como ha destacado Isabel Alexandre, por primera vez en el país se ha confirmado que los patógenos que provocan la conjuntivitis del recién nacido son los microorganismos que producen las Infecciones Transmisibles Sexualmente (ITS) en las mujeres, la Chlamydia trachomatis, Neisseria gonorrhoeae y Mycoplasma genitalium".

 

Es decir, las infecciones de los niños "son un espejo de las infecciones que tienen las madres", lo que demuestra la importancia de la implantación de programas de prevención "que realicen un seguimiento prenatal, hagan despistaje de las infecciones vaginales en la madre, las traten y eviten que el niño tenga riesgo de infección".

 

Por otro lado, los investigadores han detectado dos niños con conjuntivitis aguda infectados por Mycoplasma genitalium. "Se trata de la segunda vez que se describe en el mundo a recién nacidos infectados por esta bacteria", apunta Alexandre, quien ha subrayado que también se ha logrado cuantificar la tasa de transmisión de estos tres gérmenes, "un 50 por ciento en el caso de Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoeae y un 10,5 por ciento en el de Mycoplasma genitalium".

 

En cuanto a la eficacia de la povidona yodada como tratamiento preventivo, no se ha podido comprobar debido a que han sido pocas las madres que han seguido las instrucciones transmitidas por los investigadores. "Las madres fueron entrenadas para identificar signos de conjuntivitis y se les solicitó asistir a una visita de seguimiento, pero solo 16 de los niños incluidos en el estudio regresaron", lamenta Alexandre, cuyo objetivo ahora es regresar a Angola y presentar los resultados del estudio al Ministerio de Salud.

 

"Queremos proponer un plan para que haya una profilaxis con povidona yodada en todos estos niños e instituir un examen básico ocular primero en la capital, Luanda, y después extenderlo a todas las maternidades del país", ha concluido.