Una representación salmantina en el Concurso Nacional de Pinchos “algo accidentada”

Un cocinero en una anterior edición del Concurso de Pinchos y Tapas de Valladolid. BORIS GARCÍA

Héctor Carabias, del ‘Café Corrillo’, tuvo un problema con los fogones que retrasó su participación, pero se mostró optimista con su ‘gamba express’.

La única representación salmantina en el décimo Concurso Nacional de Pinchos y Tapas de Valladolid no fue sencilla. Y si no que se lo digan a Héctor Carabias, del ‘Café Corrillo' que acudió con su ‘gamba express’, que tuvo un pequeño percance con los fogones. Todo estaba dispuesto para tratar de agradar al jurado presidido por Martín Berasategui cuando los calentadores decidieron que no querían encenderse.

 

“Hemos debido poner una olla o sartén caliente encima de los botones de la cerámica y lo hemos debido de fastidiar, ha sido algo accidentado”, reía el propio Carabias en el momento de dar a comer el bocado, para nada afectado por el contratiempo. “Somos profesionales, es lo que hay. Lo único que la gamba exprés ya no es gamba exprés”, siguió el chef con optimismo.

 

“La tapa es un concepto de gamba con un sobre en medio, dentro, con un sello y demás, en el que va un brik relleno de gambas, unos tubérculos ahumados y un poco de jengibre y una crema de gambas”, definió Carabias su pincho, una pequeña caja que aparentaba ser un envío express. “Son dos bocados fuertes, de sabor muy intenso, con la peculiaridad de que hemos ahumado la caja para que el jurado primero se lo coma con el olfato y después con el paladar”.

 

 

Pero, ¿por qué una caja? “Comer tiene que ser algo divertido. También va en función de un restaurante que vamos a abrir ahora que están de moda las cosas ahumadas, y más aquí en Castilla que se llevan estos ahumados. Hemos querido crear un concepto de sabores y contar una historia. La verdad es que no es un pincho muy unido a lo que es Salamanca”.

 

COCINERO DEL AÑO

 

Resulta que Héctor Carabias optará pronto al certamen de Cocinero del Año en Castilla y León, tema por el que también fue preguntado. “La cosa es apostar por Castilla y León y sobre todo por Salamanca, ciudad a la que le cuesta conseguir premios en este sentido. Hay grandes profesionales y los que estamos allí tenemos que hacer pie”.

 

“Yo me considero uno de los que intenta ser profesional y tenemos que apostar por nuestros productos, nuestra materia prima y nuestro entorno”, concluyó, antes de mostrarse “con muchas ganas de representar a Salamanca, a la que quiere mucho”.