Una pareja de vallisoletanos se promete en medio de la final de la Eurocopa

José Manuel pidió matrimonio a Vanesa en el Estadio de Saint-Denis durante el Portugal-Francia ante más de 80.000 personas.


 

“Cuando estás enamorado de alguien eres capaz de recorrer el mundo una y otra vez”. Ese es el titular de José Manuel González, el vallisoletano que pidió matrimonio a su futura mujer en el descanso de la final de la Eurocopa. El Portugal-Francia dejó de ser protagonista en el Estadio de Saint-Denis durante unos instantes.

 

Tras un mes de planificación, por medio de una promoción de McDonald’s, hincó la rodilla en el suelo y le preguntó: “¿Quieres casarte conmigo?”. Vanesa, con una sonrisa que casi no le cabía en la boca, no tardó ni un segundo en responder “sí, quiero” y darle un beso, ante el festejo de miles de personas.

 

Pero hubo cierta inquietud después, ya que a José Manuel le costó abrir la caja que contenía el anillo de pedida. Vanesa, nerviosa por el momento, aunque manteniendo esa gran sonrisa, le gritó “¡vamos!”. Finalmente, consiguió sacarlo y colocárselo en el dedo, para, acto seguido, fundirse en un abrazo.

 

Ambos se conocieron a través del deporte “hace más de dos años y medio”. “Soy jugador del Rugby Arroyo y gracias a un compañero de equipo pude conocer a mi futura mujer”, cuenta José Manuel. Y, por ello, pensó: “¿Qué momento más importante se celebra este año?”. “Aproveché que teníamos la casa de un amigo, que se ha portado genial”, explica.

 

¿Por qué hacer la pedida a miles de kilómetros y en otro país? “McDonald’s nos brindó la oportunidad, me lo pensé y dije ‘¿por qué no?’. Las pedidas aquí están muy vistas, relata. Y es que, como reconoce, “por amor siempre se hacen locuras”. Para él es “un momento en el que todos soñamos en nuestra vida, que es casarnos con la persona que más quieres”. Un sueño que cada vez está más cerca de hacerse realidad.

 

José Manuel, que estuvo dos días sin dormir hasta que dio el paso, define a su futura esposa como “una persona maravillosa, pero también muy tímida”. Un momento así no se vive todos los días, pero la situación salió bien. “Al principio le costó, aunque algo se podía oler porque hemos trabajado un mes con la gente de McDonald’s”, reconoce.

 

Pero, al final, Vanesa fue la reina del lugar durante unos minutos. “Que en un estadio como Saint-Denis, lleno y con 20.000 cámaras, seas la protagonista… Creo que para ella ha sido una experiencia magnífica y, aunque no me lo diga, está muy satisfecha con todo”, comenta José Manuel.

 

Lo fácil ya está hecho y a partir de ahora viene todo el lío. “Nos tenemos que sentar con el cura de la Colegiata de Medina, que es amigo mío, para ver cómo cuadramos todo”, señala. Tienen decidido el lugar, que será la Iglesia de San Martín, donde él es cofrade de La Piedad, pero todavía deben fijar la fecha. “Acabamos de aterrizar de Paris. Nos queda un año de lucha y de preparativos”, apunta.

 

Después de esta experiencia “única y maravillosa”, José Manuel tiene “muchas ganas de emprender este camino”. “Hay que llegar paso a paso, como bien dice Simeone, para que sonría con un anillo de oro y diga un sí quiero en el altar”, finaliza.

Imagen del momento de la pedida