Una mayoría de países pide flexibilizar para el sector público la norma reforzada de protección de datos

Los ministros de Justicia de la Unión Europea han avanzado este viernes en la definición de un reglamento reforzado para la protección de datos personales, aunque una mayoría de países ha apostado por "flexibilizar" su aplicación en el sector público y entre aquellas pymes cuya actividad no esté directamente relacionada con la gestión de datos.



BRUSELAS, 8 (EUROPA PRESS)



El ministro irlandés, Alan Shatter, cuyo país ocupa este semestre la presidencia de turno de la Unión Europea, ha explicado en rueda de prensa que van a explorar la manera de dar "flexibilidad" a la norma en el caso del sector público. El objetivo es asegurar la protección de los ciudadanos, al tiempo que se permite a la Administración almacenar y conservar de manera "confidencial" la información.

En un debate a Veintisiete en Bruselas, los ministros han coincidido también en su mayoría por apostar por el carácter "voluntario" de disposiciones como contar con un delegado para la protección de datos en cada empresa u organismo, así como en pedir que los criterios de aplicación de la norma se basen en una "evaluación de riesgos" de cada caso.

En su turno de palabra, el ministro español, Alberto Ruíz-Gallardón, se ha expresado en línea con la petición general de flexibilizar el reglamento y también de que la figura del delegado sea voluntaria porque, ha dicho el ministro, "existen otros recursos para garantizar" un mismo nivel de protección.

También ha señalado la necesidad de que las nuevas reglas no se traduzcan en una mayor carga burocrática y ha mostrado su apoyo a la creación de códigos de conducta y certificaicnes que permitan ajustar la norma "sin disminuir la calidad de la protección".

La vicepresidenta de la Comisión Europea y responsable de Justicia, Viviane Reding, ha celebrado los progresos en la discusión y ha considerado que los trabajos van "por buen camino", aunque aún queda recorrido para cerrar la norma "en los próximos meses".

Los avances para reforzar la protección de los datos personales encuentran su principal escollo en la reservas de varios países, entre ellos Reino Unido, que se queja de los costes que supondría, y Suecia, que argumentar que sus normas de transparencia le dificultaría la aplicación de los cambios.

Los nueve países que han expresado dudas son Reino Unido, Dinamarca, Eslovenia, Hungría, República Checa, Suecia, Estonia, Lituania y Alemania, aunque este último ha suavizado su oposición, explican fuentes europeas.