Una joven vallisoletana abre la puerta a Tanzania

Patricia Gil en Tanzania.

Patricia Gil, natural de Valladolid y estudiante de Doble Grado en Económicas y Derecho en la Universidad de Navarra, realiza prácticas de verano en la Embajada de España en Tanzania, en la ciudad de Dar es Salaam, localidad situada en la costa este del continente africano.

“Karibu sana”, bienvenido en swajili. Así, recibieron los lugareños tanzanos a Patricia Gil Olloquiegui, una estudiante vallisoletana atraída desde los quince años por el mundo de la diplomacia que se decidió a viajar hasta Tanzania empujada por la curiosidad hacia el continente africano, tras pedir una oferta de la Fundación de Empresa de la Universidad de Navarra para realizar prácticas en Embajadas y Consulados de España.

 

En la Embajada española de Dar es Salaam esta joven ha encontrado “muchas opciones de trabajo”, según afirma Patricia, quién cuenta con un tutor, la Segunda Jefatura de la Embajada. De tal forma, “mi tarea se ha desarrollado en un terreno totalmente práctico y útil desde los primeros días” ha explicado esta estudiante que preparara “informes, analizo y comento artículos de prensa, hago estudios comparativos, asisto en representación de la Embajada a debates y actos sociales oficiales, organizo eventos culturales”, entre otras actividades, pero siempre “todo ello bajo la supervisión y preparación previa con mi tutor”, ha explicado la vallisoletana, que garantiza estar “haciendo una buena labor administrativa y de representación, aligerando la carga de trabajo en la Embajada”.

 

Patricia Gil, a las puertas de la Embajada de España en Tanzania

 

 

Pero Tanzania no es Valladolid, el día a día se ve sujeto a la historia de cada país. Y cabe recordar que este país africano se ve marcado por una histórica persecución de los albinos y la vigencia de la pena de muerte. De todas formas, Gil asegura que “el gobierno ha establecido medidas de protección de personas albinas y ha abierto un debate parlamentario sobre el mantenimiento o no de la pena de muerte, si bien es cierto que nunca se ejecuta”.

 

La vida diaria allí “obliga desde el primer momento a integrarte en la sociedad tanzana”, señala Gil. "La necesidad de frecuentar sus mercados o la costumbre de regatear absolutamente por todo” han hecho que rápidamente Patricia se sumerja en su mundo. De hecho, “sorprende el enorme contraste de la sociedad tanzana”, que según ha asegurado esta aventurera fluctúa “desde ambientes de ultra lujo, sofisticación y estilo occidental, a la pobreza más absoluta de la gente que viven permanentemente en la calle buscando la manera de sobrevivir”.

 

Y la aventura es arriesgada, Patricia Gil, como muchos otros, han coincidido por desgracia con una epidemia: el Ébola. Aunque, según ha confirmado la propia Embajada “en Tanzania, como en los países limítrofes por el momento, no constan casos declarados”. No obstante, sí se han tomado medidas de acuerdo al protocolo de actuación de la República, como “controles y zonas de cuarentena en los aeropuertos internacionales por si llegase a presentarse algún caso”. Por su parte, el Ministerio de Salud y Bienestar Social tanzano, en coordinación con la oficina de la OMS en Tanzania, “ha dirigido los planes de preparación y respuesta de emergencia contra la amenaza del Ébola en el país con instrumentos de información, vigilancia de los puntos de entrada al país, instalación de termo-scanners y desinfectantes en dichos puntos, distribución de equipos de protección personal y la preparación y formación de unidades de aislamiento”, afirma esta joven estudiante en prácticas.

 

Aunque, esta aventura sí tiene caducidad, pues su billete de vuelta marca el 1 de septiembre, fecha en la que empieza su quinto año de carrera, y pese a que está “encantada”, quiere terminar sus estudios para “poder labrarme un buen futuro profesional”, comenta Gil ante una valoración positiva de su experiencia. Pero este paso profesional, sin duda, marcará además de su currículum vitae, su vida. Ya que si leer abre las puertas del mundo que uno se atreva a imaginar, viajar abre las puertas del mundo que uno se atreva a empujar. Y Patricia Gil Olloquiegui, ya ha abierto una.