Una afición blanquivioleta “de diez, de once, de doce”, e incluso “de trece”

Hasta 19.100 personas dieron un ambiente espectacular a la grada de Zorrilla y se dejaron la voz. Rubi lo valoró positivamente tras el partido.

Por lo visto, una afición de fútbol puede tener una nota mejor que diez a la hora de animar. Al menos así lo valoró Rubi tras el encuentro ante Las Palmas, después de que la grada se tiñera de un precioso color blanco y violeta y llevara en varias fases del choque en volandas al equipo, cuando más lo necesitaba.

 

“La afición ha estado de diez, de once, de doce y de trece. Fenomenal”, explicó el entrenador del Real Valladolid, claramente satisfecho por el ambiente que habían conseguido cosechar las 19.100 personas que se dieron cita en el estadio.

 

“Qué pena que no hayamos podido conseguir que vengan así todo el año. Es otro fútbol, otra forma de jugar para todos”, siguió Rubi. “Aunque no eludo nuestra responsabilidad de que vinieran así todo el año”. Está claro que la grada, esta vez sí y tras un año algo tibio, había conseguido dar el do de pecho.

 

Y es que los jugadores debieron sentirse realmente arropados de principio a fin. Nada más salir al campo sonó a todo trapo el ‘Banderas blancas y violetas’ que coreó todo el mundo, y durante el trascurso del partido nadie tuvo ningún reproche para los jugadores. Ni siquiera tras un comienzo dubitativo con el gol de Araújo nada más empezar. Ahora, la plantilla deberá echar de menos el color blanquivioleta, que en Gran Canaria se cambiará por el azul y amarillo.