Un vallisoletano se libra del atentado de Estambul por unas horas

Daniel Ortega, delante de la Mezquita Azul

Daniel Ortega cogió un avión en el Aeropuerto Internacional de Ataturk para volver a España y desplazarse hasta Valladolid el mismo día de las explosiones. 

Cerca de las 22.00 horas de la noche (horario de Estambul) dek pasado 28 de junio se produjeron los atentados en el Aeropuerto Internacional de Ataturk. 12 horas antes, a las 09:30, despegó el avión de Daniel Ortega -con media hora de retraso-, el vallisoletano que se libró de vivir las explosiones en primera persona por medio día.

 

Tuvo que hacer escala en Londres porque, "después del atentando de enero, Iberia canceló todos los vuelos directos". Aterrizó en Madrid cuando se terminaba el 28 de junio, sobre la medianoche. "Cuando miré el móvil tenía mensajes y llamadas de toda mi familia y amigos preguntándome si estaba bien y si ya había llegado a España", cuenta a este periódico.

 

El mayor susto se lo llevaron sus seres queridos, puesto que él se encontraba perfectamente y con ganas de pisar suelo español, tras un largo viaje. Volvió de Estambul tras 10 meses en la ciudad turca, donde ha disfrutado de la beca Erasmus a través de la carrera de Comercio.

 

Echando la vista atrás, no recuerda nada extraño en el aeropuerto antes de su marcha, a diferencia de otras veces. "Algunos días sube mucho la seguridad y controlan el peligro", reconoce. Además, apunta que suelen tener más vigiladas las zonas conflictivas o los acontencimientos en los que podrían producirse estos trágicos hechos, como "el Festival Kurdo".

 

Pero, pese al momento de tensión que vive Turquía y, en concreto, Estambul, Daniel afirma que los habitantes del país hacen su día a día sin problema: "No veo a la gente con miedo. Por ejemplo, el atentado de enero fue en una zona turística y allí no suele haber gente de la ciudad".

 

Santa Sofía, primero, y el Aeropuerto Internacional Ataturk, ahora, han sido los puntos atacados en Estambul. Precisamente, ambos lugares se caracterizan por la concentración de turistas; uno para disfrutar de la cultura turca y otro adonde todos los viajeros llegan para entrar en el país.