Un tratamiento en investigación logra detener la progresión de la esclerosis múltiple durante 5 años

Paciente afectado

Un tipo de tratamiento para la esclerosis múltiple que "restablece" el sistema inmunológico puede detener la progresión de la enfermedad en casi la mitad de los pacientes. 

En un nuevo estudio, dirigido por el Imperial College de Londres, en Reino Unido, el tratamiento evitó que los síntomas de esta grave enfermedad empeoraran durante cinco años en el 46 por ciento de los pacientes.

 

Sin embargo, como el tratamiento implica una quimioterapia agresiva, los investigadores destacan que el procedimiento conlleva un riesgo significativo. La esclerosis múltiple (EM) -que afecta a alrededor de 100.000 personas en Reino Unido y 2,3 millones en todo el mundo-se desarrolla por un mal funcionamiento del sistema inmunológico, que ataca erróneamente los nervios en el cerebro y la médula espinal, provocando síntomas como fatiga, problemas con el movimiento del brazo y la pierna, de visión y equilibrio.

 

No hay cura, pero ciertos medicamentos pueden ayudar a retardar la progresión de la enfermedad. En un artículo publicado en 'JAMA Neurology', los autores detallan que el tratamiento que probaron en su investigación, denominado trasplante autólogo de células madre hematopoyéticas (AHSCT, por sus siglas en inglés), se administró a pacientes con formas avanzadas de la enfermedad que no habían respondido a otros fármacos.

 

El estudio sugirió que algunos pacientes incluso vieron una pequeña mejora en sus síntomas después del tratamiento. Este tratamiento único tiene como objetivo evitar que el sistema inmunológico ataque las células nerviosas. Todas las células del sistema inmune están hechas de células madre en la médula ósea y con este tratamiento, se administra un fármaco que alienta a las células madre a moverse de la médula ósea hacia el torrente sanguíneo, y entonces se eliminan estas células del cuerpo.

 

A continuación, el paciente recibe quimioterapia en dosis altas para matar cualquier célula inmune restante y las células madre del paciente se transfunden de nuevo a su cuerpo para volver a desarrollar su sistema inmunológico. Estudios previos han sugerido que esto "restablece" el sistema inmunológico e impide que éste ataque las células nerviosas.

 

SOPESAR RIESGOS Y BENEFICIOS

 

Sin embargo, debido a que el tratamiento implica la administración de quimioterapia agresiva que inactiva el sistema inmune durante un corto periodo de tiempo, algunos pacientes murieron de infecciones. De los 281 participantes que recibieron el tratamiento del estudio, ocho murieron en los cien días posteriores al tratamiento, con los pacientes mayores y aquellos con las formas más severas de la enfermedad presentando un mayor riesgo de muerte.

 

El autor principal del estudio, Paolo Muraro, del Departamento de Medicina de Imperial, explica que deben sopesarse los riesgos frente a los beneficios: "Anteriormente sabíamos que este tratamiento reinicia o restablece el sistema inmunológico --y que conlleva riesgos-- pero no sabíamos cuánto duraban los beneficios. En este estudio, que es el mayor estudio de seguimiento a largo plazo de este procedimiento, hemos demostrado que podemos 'congelar' la enfermedad de un paciente y evitar que empeore, hasta durante cinco años".