Un total de 257 niños saharauis pasarán el verano en Castilla y León gracias al programa ‘Vacaciones en paz’

La Delegación del Gobierno ha celebrado un acto de bienvenida para recibir tanto a los niños saharauis como a las familias de acogida y a las asociaciones que se encargan de coordinar las estancias de acogida en Castilla y León. 

Procedentes de campamentos saharauis dentro de la provincia de Tinduf, en Argelia, estos niños pasarán el verano en diferentes provincias de la comunidad, concretamente hasta el dieciocho y diecinueve de agosto. Un total de treinta niños se quedarán en Valladolid.

 

El Subdelegado del Gobierno, José Antonio Martínez Bermejo, ha subrayado la “simbiosis que hay entre los niños y las familias” y ha sugerido “llevar a los niños a las piscinas”, pues es una de las actividades que más disfrutan.

 

Gracias al programa ‘Vacaciones en paz’, podrán pasar unos meses alejados de los conflictos de los campos de refugiados  y disfrutar  de la compañía de otros niños así como del cariño de las familias de acogida. Para ellos supone un cambio cultural, donde aprender otras costumbres, otro idioma, así como facilitarles el acceso a atención médica en caso de necesitarlo.

 

Como representante de la Delegación Saharaui de Castilla y León, Emboirik Ahmed ha recalcado que “a los niños les cambia la cara al venir” y ha querido, además, agradecer a las familias de acogida el esfuerzo y el cariño que dedican a estos niños.  “La solidaridad es poner en funcionamiento los mejores sentimientos de las personas” ha comentado refiriéndose a las familias.

 

VACACIONES EN PAZ

 

El programa de acogida está compuesto actualmente por trece asociaciones amigas del Pueblo Saharaui de Castilla y León y lleva funcionando desde los años noventa. En ella, además de actos institucionales, se celebran también actividades culturales, lúdicas o sanitarias.

 

Con esto quieren conseguir que los niños residentes en campamentos de Tinduf salgan de las duras condiciones de vida que llevan por un periodo de tiempo.

 

“Es la primera vez que participo en el programa, pero veo que el niño está feliz, se adapta bien y casi nos ha dado más de lo que nosotros a él”, comenta Soledad, madre de acogida de Bahi, un inquieto niño que ya había estado antes en Canarias.

 

Como ella tantas otras madres y padres, que acogen por primera vez a algún niño o que repiten, como Sonia Velasco. “Llevo tres años con la misma niña,  Hayt. Al principio cuesta más, en lo que se adaptan, pero en cuanto están asentados es mucho más fácil. Ya al ser el tercer año es más sincera con nosotros, sobre todo en relación a la situación de los campamentos”.

 

Suelen venir niños de entre nueve y doce años, a excepción de los que tienen problemas médicos que necesitan especial atención. “La experiencia es muy positiva, además para la familia de allí que recibe algo de ropa o dinero que suelen necesitar”, comenta la madre de acogida Sonia.

 

Sin embargo, este año ha habido problemas con la financiación del viaje, pues la Junta avisó en diciembre de que no iba a financiarlo, lo que obligó a las asociaciones a realizar actos benéficos y otra serie de proyectos para poder financiar el viaje a los niños. 

Noticias relacionadas