Un Sermón de las Siete Palabras dedicado a aquellos "crucificados" por la crisis o por enfermedad

 El obispo de Coria-Cáceres, Francisco Cerro Chaves, durante el Sermón de las Siete Palabras. TRIBUNA

El obispo de Coria-Cáceres, Francisco Cerro Chaves, pronuncia el Sermón de las Siete Palabras aunque cree que hay una octava palabra, el "corazón abierto".

El obispo de Coria-Cáceres, Francisco Cerro Chaves, ha pedido este Viernes Santo a Jesucristo que ayude a "los que están crucificados" en la enfermedad, en la muerte "de un ser querido" o "en no poder llegar a fin de mes" al tiempo que se ha preguntado que habría sido de los hombres si Jesús se hubiese bajado de la Cruz cuando fue crucificado.

 

Así se lo ha pedido Cerro Chaves durante el Pregón de 'Las Siete Palabras' que se ha celebrado en una plaza Mayor de Valladolid abarrotada donde siete pasos han escenificado las últimas palabras pronuncias por Cristo durante la crucifixión: 'Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen', 'En verdad te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso', 'Mujer, mira a tu hijo. Hijo mira a tu madre', 'Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?', 'Tengo sed', 'Está cumplido' y 'Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu'.

 

Miles de personas han abarrotado la plaza Mayor de Valladolid para presenciar este Sermón y entre los invitados se encontraban el presidente de la Conferencia Episcopal y Arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez; el presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero; los senadores 'populares' Ana Tomé e Ildefonso Pastor,  el presidente de la Junta de Cofradías, José Miguel Román, y miembros de la Corporación Municipal.

 

Durante su intervención, Cerro Chaves, que ha reconocido que Valladolid forma parte de su vida ya que en esta ciudad vivió "años intensos con el inolvidable" José Delicado Baeza, que falleció el pasado mes de marzo, y "con un pastor bueno, llamado don Marcelo".

 

El obispo de Coria-Cáceres ha explicado que la pasión de la gente "su sufrimiento, está asociado a la Pasión de Cristo" por lo que ha precisado que si no se profundiza en esta Pasión no se podrá consolar a los que lo están pasando mal, aunque ha pedido que al que sufre hay que hacerle ver que no se tiene que preguntar "nunca el por qué, ya que eso sería ponerse en el puesto de Dios, sino el para qué del que humildemente acepta su fragilidad".

 

Cerro Chaves ha citado las "dos claves" de la Pasión, la "interior, desde el corazón entregado' y lo "externo", que se refleja "de manera única" en la Semana Santa de Valladolid, al tiempo que ha precisado que las siete palabras que Cristo pronunció en la Cruz se resumen en una sola: "te quiero".

 

El prelado de Coria-Cáceres ha querido destacar el sentido de algunas de las palabras que Cristo pronunció y así se ha referido a que Jesús abre su corazón y es en su corazón donde está su herida, además de que se puede ver a un Jesús "ensangrentado, flagelado, con la corona de espinas" pero aún así "él se adelanta y se entrega, él mismo abraza la Cruz para ser crucificado".

 

Jesús sufre "la humillación" y cuando "se siente más hundido es cuando está realizando la redención", ha explicado Cerro Chaves, quien ha recordado que fue crucificado  junto a "dos malhechores" y es en estos dos malhechores donde "todos" están representados, porque, según sus propias palabras, "todos somos crucificados, condenados a muerte".

 

"LA HERIDA DEL CORAZÓN ABIERTO"

 

Pero el obispo de Coria-Cáceres se ha mostrado convencido de que existe una "Octava Palabra" de Jesús y que es "la herida de su corazón abierto".

 

Por ello, Francisco Cerro Chaves ha explicado el significado de cada una de las ocho palabras que Cristo pronuncio en la Cruz. La primera de ellas 'Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen' y que significa, según el obispo cacereño, "la ternura de Jesús en las manos de un Padre bueno" y así "pide perdón ofreciendo su vida" y así lleva a la práctica lo que tantas veces predicó: "amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen".

 

Es en este punto donde el prelado se ha dirigido a los presentes para decirles que hay que aprender de ese perdón porque "muchas veces" las personas no acaban de "perdonar del todo".

 

'En verdad te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso' es la segunda palabra que Cristo pronunció y que el buen ladrón al escucharla se sintió aliviado, según Cerro Chaves, quien ha precisado que este malhechor reconoce su pecados y se refugia "en el corazón del señor", a lo que ha añadido que la redención es ponerse con Jesucristo "y creer en el perdón de los pecados".

 

'Mujer, mira a tu hijo. Hijo mira a tu madre', la tercera palabra que refleja a María que "está de pie, no desmaya" y en ella "no hay gestos de lástima o de petición de que baje de la Cruz" ya que, según el obispo de Coria-Cáceres, "está cumpliendo su misión con inmenso dolor" y no le pide a su hijo que se baje de la Cruz.

 

"Menos mal señor que no te bajaste de la Cruz" ha aseverado Cerro Chaves, quien se ha preguntado "cuántos hombres y mujeres que siguen crucificados por la muerte, la enfermedad, el paro, en todas las crisis, y no se bajan de la Cruz".

 

La cuarta palabra, 'Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?' según el obispo de Coria-Cáceres, Jesús no dice Padre sino que simplemente recita el salmo del momento de angustia ya que "él no sienta quizá, en su interior, la presencia del consuelo del Padre y sí siente la presencia y gravedad del pecado".

 

'Tengo sed', con esta palabra, la quinta, "comienza la indicación de la acción del Espíritu Santo, que es evangelizar y saciar a todos", ha explicado el pregonero, quien ha precisado que Jesús tiene sed "de dar el Espíritu Santo, de dar esa Iglesia constituida al pie de la Cruz".

 

La sexta palabra, 'Está cumplido', significa "el cumplimiento de la obediencia al Padre", de obedecer "hasta dar la vida" mientras que la séptima palabra, 'Padre en tus manos encomiendo mi espírutu' es, según Cerro Chaves, la cita del salmo que se reza en Completas y significa "el abandono confiado en que la obra de la redención" la deja en manos del Padre y de su Iglesia.

 

El pregonero de este año ha querido explicar, además, la que para él es la octava palabra, 'La herida del corazón abierto' ya que el que entrega su vida mortal "da vida al mundo, da vida a la Iglesia, da vida nueva a María y a Juan".

 

Francisco Cerro Chaves, mirando al Cristo de las Mercedes, titular de la Cofradía de 'Las Siete Palabras', ha querido concluir su sermón con un poema de Rafael Sánchez Mazas que dice: "Delante de la Cruz los ojos míos// quédenseme, Señor, así mirando,// y sin ellos quererlo estén llorando//porque pecaron mucho y están fríos.// Y estos labios que dicen mis desvios// quédense, Señor, así callando, //y sin ello quererlo estén rezando// porque pecaron mucho y están impíos.// Y así, con la mirada en vos prendida. // Y así, con la palabra prisionera,// como la cane a vuestra Cruz asida,// quédeseme, Señor, el alma entera.// y así clavada en vuestra Cruz mi vida// así, Señor, cuando queráis me muera."

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