Un punto para seguir fuera del descenso

El Real Valladolid consiguió un meritorio empate (2-2) ante el Valencia tras adelantarse en dos ocasiones en Mestalla por medio de Guerra y Alcatraz. Pabón y Feghouli pusieron las tablas en un partido emocionante.

FICHA TÉCNICA.

 

RESULTADO: VALENCIA, 2 - VALLADOLID, 2 (1-1 al descanso).

 

ALINEACIONES.

 

VALENCIA: Guaita; Barragán, Ricardo Costa, Mathieu, Bernat; Javi Fuego, Parejo, Banega (Canales, min.46); Pabón, Piatti (Feghouli, min.57) y Alcácer (Postiga, min.73).

 

VALLADOLID:  Mariño; Alcatraz, Marc Valiente, Rueda, Peña; Sastre, Álvaro Rubio (Baraja, min.87), Rossi; Larsson (Osorio, min.82), Bergdich (Rama, min.78) y Javi Guerra.

 

GOLES:

 

0-1, min.9, Javi Guerra.

 

1-1, min.29, Pabón.

 

1-2, min.50, Alcatraz.

 

2-2, min.75, Feghouli.

 

ÁRBITRO: Delgado Ferreiro(C.Vasco). Amonestó a Alcácer (min.11) por el Valencia; y a Mariño (min.4), Álvaro Rubio (min.19), Rueda (min.54), Rossi (min.64), Sastre (min.69) por el Valladolid.

 

ESTADIO: Mestalla.

“A ver si conseguimos encender una falla en Mestalla”, decía Juan Ignacio Martínez en la previa del partido este sábado. No hubo precisamente una mascletá en lo que acabó siendo el definitivo 2-2 después de que el Pucela se adelantara dos veces por medio de Guerra y Alcatraz, pero al menos sí se consiguió un punto que permite a los blanquivioletas afrontar el paro liguero fuera de descenso.

 

Bien claro tenía el entrenador alicantino que quería los tres puntos. Al igual que ocurriera en Villarreal, JIM planificó una revolución en el once con Alcatraz en el lugar de Rukavina, un trivote Rossi, Rubio, Sastre y Bergdich acompañando a Larsson y Guerra arriba. Un totum revolutum que al final tendría resultado, al menos para seguir fuera del descenso.

 

El inicio del partido fue de locos, con Banega marrando un penalti en el minuto 4 después de que Mariño arrollara a Barragán a la desesperada en la primera ocasión del choque. El argentino lo mandó a las nubes de manera incomprensible, pero lo mejor estaba por llegar. Del posible 1-0 se pasó en cuestión de segundos al 0-1, cuando Guerra cabeceó de manera magistral un centro genial de Alcatraz. La grada de Mestalla se frotaba los ojos ante el revés sufrido.

 

Con el marcador en contra, el Valencia supo templar los nervios y se echó arriba en busca del empate. Parejo, Banega y Pabón empezaron a asociarse enfrente del área del Pucela mientras los blanquivioletas se entregaban a la contra como método para conseguir el segundo.

 

Corría el minuto 29 cuando el propio Pabón agarró el balón, le pegó desde lejos algo mordida, con tan mala suerte para los intereses del Valladolid que acabó alojado en las redes de Mariño después de tocar en Rueda. Tocaba volver a empezar.

 

Pero esta vez el Valencia tomó el mando. Crecido con el gol, el equipo ché no se fue al ganando al descanso de puro milagro. La probatura de JIM funcionaba a ratos –de hecho el partido entero fue de dominios alternos- y solo el acierto de Mariño, que estuvo impresionante para detener a Banega y Pabón, hizo que al descanso se llegara con tablas.

 

La segunda parte siguió un guion parecido. El Pucela se adelantó rápido por medio de Alcatraz cuando el colombiano aprovechó un mal despeje de Mathieu para batir a Guaita tras cinco minutos de la reanudación, y Feghouli haría el empate a quince minutos del final al aprovechar una contra letal que remató el delantero. Entre medias los dos equipos tuvieron momentos en los que se hacían con el control del partido, por lo que quizá el empate fue lo más justo.

 

Eso sí, la tensión se palpaba en Mestalla. Hasta que llegó el que sería el definitivo 2-2, fueron varios los momentos en que los silbidos se dejaron escuchar con Feghouli o el mismo equipo valenciano como objetivos. Ni siquiera un larguero de Parejo o un par de buenas intervenciones de Postiga que siempre se marcharon fuera terminaban de calmar al respetable.

 

Así las cosas se llegó a la recta final del encuentro con la tensión creada por el marcador ajustado, pero al final habría reparto de puntos. Osorio, muy activo pero poco acertado, obligó a Guaita a realizar la parada del partido con una espectacular volea y Mathieu cabeceó alto la última en el añadido.