Un penalti, un gol y tres puntos para volver a la zona noble de la tabla (1-0)

Los jugadores del Real Valladolid celebran el penalti transformado por Óscar González. A. MINGUEZA
Ver album

El Real Valladolid se impuso al Alcorcón en un partido reñido, pese a la expulsión de Nagore en el minuto 20 por doble amarilla. Óscar transformó la pena máxima y Mojica se retiró lesionado.

Ficha Técnica:

 

1 - Valladolid: Javi Varas; Chica, Rueda, Valiente, Peña; Timor (Rubio, min. 60), Leao, Omar (Jeffren, min. 76), Mojica (Hernán, min. 52), Óscar, y Jonathan Pereira.

 

0 - Alcorcón: Jiménez; Nagore, Héctor Verdés, Fernando, Bellvis; Rubén Sanz (Escasi, min. 64), Usero, Pastrana, Martínez (DJené, min. 42), Oscar Plano (Mayor, min. 71); y David Rodríguez.

 

Gol: 1-0: Min. 12, Óscar de penalti.

 

Árbitro: Sagués Oscoz (C. vasco). Amonestó a Fernando, Timor, Martínez, Rubio, Chica, Pereira, Rueda, Bellvis, Escasi y dos veces a Nagore, expulsado en el minuto 20.

 

Incidencias: Estadio José Zorrilla. 9.333 espectadores.

Suma y sigue. El Real Valladolid consiguió derrocar al Alcorcón en Zorrilla y se llevó tres puntos pese a lo apretado del marcador, un 1-0 merced de un tanto de penalti de Óscar nada más comenzar el partido. De esta manera, y a la espera de lo que haga Las Palmas, el conjunto blanquivioleta se sitúa en la zona de ascenso directo y podría quedarse como líder.

 

Y es que no comenzó mal el choque. Con el regreso de Rueda al centro de la zaga, el Valladolid supo hacerse rápido con el control del partido con una dupla formada por Pereira y Mojica que volvieron loca a la defensa. Pared por aquí, carrera por allá, los de Rubi supieron hacerse rápido con la manija del partido ante un Alcorcón valiente pero inofensivo en la zona de creación.

 

Y entre tanta combinación y amagos a los defensas, tuvo lo que tenía que pasar. Fernando trató de frenar un ataque blanquivioleta que llegó por la izquierda, banda que se convirtió durante todo el partido en una autopista para Mojica, y en su desesperación cometió penalti. Óscar agarró el balón, lo plantó en el suelo y le pegó con fuerza. Para adentro, gol. 1-0. El fútbol a veces es sencillo.

 

Con el choque de cara, las cosas se veían de otra manera. En ocasiones ese es precisamente el pecado de los blanquivioletas, incapaces de abrir la lata. Con el 1-0 y Óscar surtiendo de balones a los de arriba una y otra vez, la cosa parecía cuestión de tiempo. Comenzó a gustarse el Pucela, que definitivamente es otro en casa, pese a los últimos malos resultados. La expulsión de Nagore, que se ganó las dos amarillas en solo veinte minutos, no hizo sino confirmar la tendencia.

 

Pero quedaba mucho partido por delante. Había que asegurar el terreno y el Valladolid, ordenadito y con paciencia, supo leer el encuentro sin echarse arriba a la desesperada. Situación en la que sí se vio Bordalás, que trató de detener la hemorragia dando entrada a Djené en la banda diestra. Con el 1-0 tocaba dejar todo para la segunda mitad.

 

No cambió mucho el panorama. El Valladolid estuvo poco certero a la hora de cerrar el partido, cosa que al final pudo haber pagado. En todo caso, el peaje llegó de otra manera como es la pérdida de un jugador clave como Mojica, que se retorció el tobillo, por lo que habrá que esperar a resultados médicos, si bien no parece nada grave. Con su salida, que supuso el debut de un discreto Hernán Pérez, el Pucela perdió la profundidad por bandas de la que había gozado en la primera mitad.

 

Mientras el cronómetro seguía corriendo Bordalás era consciente de que el resultado no era para nada válido. Con todo para arriba, finalmente el Pucela consiguió aguantar el tirón al mismo ritmo que Pereira se desesperaba ante un Javi Jiménez que se erigió como el mejor del Alcorcón. Al final, tres puntos, que como diría Rubi después “son los que cuentan”.