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Un pedacito de Semana Santa en junio con la celebración del Corpus Christi en Valladolid

El presidente de la CEE y Arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, dio la tradicional plática en la Plaza Mayor a mitad de recorrido de la procesión por las calles del centro, con participaron de veinte cofradías.

COFRADÍAS Y ALTARES:

 

Angustias

 

Exaltación

 

Descendimiento

 

Cruz Desnuda

 

Vera Cruz

 

Sepulcro

 

Patrona de Valladolid

 

Nazareno

 

Preciosísima Sangre

 

Oración del Huero

 

Piedad

 

Pasión

 

Santo Entierro

 

Atado

 

Virgen del Pilar

 

Carmen Extramuros

 

Siete Palabras

 

Carmen Delicias

 

Despojado

 

Resucitado

 

Casi con el mismo calor que hizo en su día en la Semana Santa de este 2014, se celebró este domingo la procesión del Corpus Christi en Valladolid. Nada menos que veinte cofradías participantes, cada una con su correspondiente altar en el recorrido que partió desde la Catedral, pasó por la Plaza Mayor, atravesó las calles Pasión y María de Molina para terminar llegando al punto de inicio por Regalado.

 

Antes de la habitual plática del arzobispo de Valladolid y recientemente nombrado presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez -quien por cierto se reunirá este lunes con el Papa Francisco-, era el turno de la misa en la Catedral para poder comenzar la procesión. Un acto sencillo, solemne, pues lo trascendente estaba por llegar.

 

Mientras Blázquez celebraba el oficio, las veinte cofradías participantes se engalanaban y hacían lo propio para sus altares en las diferentes calles de la ciudad. Tan precioso como improvisado museo con el que se encontraron todos aquellos que se echaron a la urbe para disfrutar de este pequeño pedacito de Semana Santa en la novena semana transcurrida desde el Domingo de Resurrección.

 

Y así fue como el paso de la Sagrada Cena partió desde la Catedral hasta la Plaza Mayor. Las cornetas y tambores, como si de abril se tratase, volvieron a desfilar hasta el Ayuntamiento, donde se congregaron cientos de personas para escuchar las palabras de Blázquez, que invitó a vivir la religión con pasión a todos los presentes antes de trasladar el Santísimo desde el pequeño altar plantado a la puerta del Consistorio hasta la custodia en la que procesionaría por Valladolid.

 

Así continuó avance de la marcha, entre un calor sofocante apenas aliviado por alguna nube en el cielo que hizo sudar a los más devotos entre las ramas de romero esparcidas por el suelo ante todos los altares y el clásico incienso. Hasta que se llegó a la Catedral de nuevo. Ya tocará volver a las andadas el año que viene.

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