Un paso más de la IA: Color de forma manual a fotos en blanco y negro

IA y fotografía

La inteligencia artificial no cesa en su avance tecnológico. En esta ocasión, se ha desarrollado un software capaz de colorear de forma muy realista fotografías en blanco y negro de todo tipo.

El proyecto, llevado a cabo por un grupo de investigadores de la Universidad de Waseda en Tokio (Japón), se basa en una IA autónoma que usa redes neuronales artificiales convolucionables para llevar a cabo el propósito, sin necesidad de que el ser humano intervenga en ningún punto del proceso.

 

Utilizando esas redes, la IA analiza la imagen a la que se le quiere dar color. Para ello, fragmenta cada una de sus partes, recovecos y componentes, de forma que si identifica un espacio con nubes, lo asocia al color azul y al blanco. Una vez delimitado lo que hay en el espacio y asociado a un color, procede a rellenarlo con el mismo teniendo en cuenta la escala de grises, de luces y sombras, de la fotografía en blanco y negro.

 

Dado que se trata de un proceso paso a paso y que el tipo de redes utilizadas aprende y mejora según pasa el tiempo y analiza más imágenes, el resultado final es extremadamente realista, como si la fotografía no hubiera estado en blanco y negro antes.

 

El equipo de investigación ha publicado cientos de fotografías que muestran el antes y el después de aplicar la IA. Se trata de capturas de todo tipo, desde paisajes actuales, edificios u objetos, hasta retratos de personas, tanto estáticas como en movimiento, y con una variedad de luz importante, ya que han coloreado fotografías a plena luz del día, de noche o con determinados alumbrados de focos o luces artificiales.

 

Se trata, por tanto, de una mejora sustancial que puede tener una utilidad práctica básica en lo que a restaurar fotografías antiguas se refiere. Con el color, además de poder llegar a mejorar la calidad de las capturas, también se podrá dar una nueva perspectiva histórica al contenido, aportando detalles que podrían pasar desapercibidos.

 

NO ES EL PRIMER ALGORITMO

 

A pesar de la buena calidad de las fotografías, no se trata del primer algoritmo capaz de llevar a cabo esa transformación de color. La Universidad de Berkeley (California, EEUU) también ha desarrollado hace poco un software basado en redes neuronales con la misma finalidad.

 

En este caso, el algoritmo no es perfecto ni mucho menos, consigue crear una buena calidad el 20 por ciento de las veces, pero también aprende a medida que se analizan más imágenes, con lo que ese tanto por ciento está en continuo aumento.