Un niño de 3 años recibe una paliza por parte de dos compañeros en un colegio de Girona

Le propinaron patadas, le pisaron la cabeza, le rompieron un diente y el labio superior mientras estaban en el patio. El menor está en tratamiento psicológico y no ha vuelto al centro. 

Un alumno de 3 años de la escuela Pedralta de Santa Cristina d'Aro (Girona) está en tratamiento psicológico después de la paliza que sufrió la semana pasada por parte de dos compañeros de clase de su misma edad.

 

La paliza la sufrió en horario lectivo, cuando dos compañeros de su curso lo golpearon en el patio y le rompieron un diente y le abrieron el labio superior, según ha explicado este martes la madre del niño agredido, María Ángeles Martínez.

 

Martínez ha señalado que recogió a su hijo, como es habitual, a las 16.30 horas y las maestras le comunicaron que el chico había participado en una pequeña pelea, pero al llegar al coche su madre vio que "le habían dado patadas y pisado la cabeza, le habían roto un diente y el labio superior y tenía en brazo, la espalda y la barriga moradas".

 

Por ello, la madre acudió al Centro de Atención Primaria (CAP) de Sant Feliu de Guíxols, que derivó el caso al Hospital de Palamós a causa del dolor cervical.

 

DENUNCIA ANTE LOS MOSSOS

 

El mismo 8 de octubre, la madre presentó una denuncia ante los Mossos d'Esquadra para dejar constancia de la paliza que recibió el niño y para subrayar que fueron unos alumnos que hacían gimnasio quienes alertaron a las maestras de que dos chicos "estaban pegando" a otro.

 

El día siguiente, según Martínez, la dirección de la escuela comunicó a la familia que, tras este hecho, uno de los alumnos que golpeó al niño se cambiaría de grupo de P-3 para que ninguno de los dos causantes de la paliza vuelvan a coincidir con el agredido en la misma aula.

 

Pese a ello, Martínez ha recordado que su hijo no ha vuelto al colegio desde la semana pasada y que ha necesitado atención psicológica, "porque está asustado, no duerme y tiene que tomar medicación".

 

La madre ha añadido que más familias de la escuela comparten la preocupación de que los dos niños responsables de la agresión continúen estando en la clase con el resto de los alumnos de P-3 y por eso ha empezado a recoger firmas que presentará ante la Conselleria de Educación para que "tomen medidas".

 

Por su parte, el colegio ha declinado hacer declaraciones a los medios de comunicación.