Un mago no nace, se hace

El vallisoletano Fernando Arribas es el director académico de la carrera de Ilusionismo en el Real Centro Universitario María Cristina de Madrid, donde los alumnos podrán convertirse en artistas de la magia en tres años.

Vallailusión, acto en el Auditorio Miguel Delibes en el que actúa Fernando Arribas:

 

Fecha y hora: Sábado 16 de noviembre, 20:00 horas.

 

Espectáculo de magia por el colectivo: Fernando Arribas, Samuel Arribas, Toño, Tuco, Nano Arranz, tres magos.son (Carlini, Kike y Romondi).

 

Precio: 10 euros.

“Un mago se hace, no nace”, explica Fernando Arribas de manera bastante contundente y con seguridad. Sabe de lo que habla, y es que llevar desde los catorce años ejerciendo el mágico oficio de ilusionista no es algo de lo que puedan presumir muchas personas.

 

De igual manera que es el único que puede presumir de haber iniciado la carrera de Ilusionista en España, curso que acaba de arrancar y que concluirá con magos formados después de tres años de intenso trabajo. El lugar elegido, después de que Fernando presentara el proyecto y convenciera, es el Centro Universitario María Cristina adscrito a la Universidad Complutense de Madrid, donde se impartirán cursos intensivos un fin de semana al mes de cuatro horas el viernes y ocho sábado y domingo.

 

Pero, ¿qué es lo que se aprenderán exactamente en esos tres años de carrera –para los que, por cierto, no hace falta tener aprobada la Selectividad-? “Se tocan todos los palos de la magia, no solo las cartas, sino también numismagia, micromagia, magia de salón, de escenario, con animales, grandes ilusiones y aparatos...”. El experimentado ilusionista no se cansa de enumerar asignaturas y especialidades.

 

Pero el mago no es solo mago, como continúa explicando el director académico de tan particular carrera. “Un mago también debe ser actor, aprender a ganarse a la gente. Por eso también hay asignaturas de teatro, pantomima, dicción de voz o maquillaje. En estos estudios se aprende todo lo que hay que aprender para ser un buen mago”, explica.

 

La idea surgió casi de manera espontánea. “Fui a hablar con los del Centro María Cristina y les presenté un medio borrador, la cosa les interesó y tiramos para adelante”, sonríe. “Llevaba mucho tiempo pensando en ello. Mi hijo también es mago, he sido profesor universitario en Valladolid y la vocación de enseñar la tengo”.

 

Treinta alumnos son los que ya han comenzado a absorber los conocimientos de Fernando y otros treinta profesores que imparten las diferentes asignaturas. “La verdad es que no esperábamos que empezara tan bien. Habíamos pensado entre veinte y veinticinco alumnos, hemos llegado a treinta y ya estamos recibiendo solicitudes para el año que viene”, concluye Fernando, que por cierto este sábado actuará en el Auditorio Miguel Delibes con otros siete compañeros. La oportunidad ideal para ver en primera persona las cualidades de este experimentado ilusionista.

El mago Fernando Arribas posa en la redacción de Tribuna de Valladolid. / Foto: BORIS GARCÍA