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Cartel definitivo iberian file

Un exsocio fundador de Mahía asegura que Méndez cobró "cantidades salvajes" como "lanzadera" de la empresa en la región

El que fue socio fundador de Mahía en 1989 Manuel Gómez Maroñas, principal prueba de cargo de las acusaciones pública y popular en el denominado 'Caso Arroyo', ha mantenido hoy que el alcalde de dicha localidad vallisoletana, José Manuel Méndez, percibió "cantidades salvajes" de mordidas de la promotora gallega por los favores prestados a ésta en su expansión urbanística por el municipio y otros de Castilla y León.

Con un discurso absolutamente hostil a los intereses de las defensas, fundamentalmente del primer edil y del presidente de Mahía, Ramón López Casal, amigo desde la infancia del declarante pero hoy enfrentados ambos por cuestiones de índole económico, Gómez Maroñas ha llegado esta tarde a sentenciar que Mahía no consideraba a Méndez alcalde sino "uno de sus mejores colaboradores y lanzadera" de sus negocios de promoción urbanística en Arroyo de la Encomienda y la provincia de Salamanca.

  

A tal punto era la colaboración del regidor, que comparte banquillo en la Audiencia de Valladolid con otras cinco personas, tres de ellas de Mahía, con su presidente a la cabeza, que, según ha explicado el testigo, visitaba incluso las obras de la mercantil en ambas provincias, fundamentalmente en Arroyo, al tiempo que ha asegurado que el propio López Casal llegó a reconocerle que Méndez salía muy caro debido a lo elevado de las dádivas obtenidas en forma de dinero e inmuebles.

  

La incorporación de Méndez a la 'nómina' de Mahía se enmarcaría en la política de dicha mercantil destinada a "corromper" a los políticos en "B" y propiedades, algo que, en palabras del testigo, era una práctica habitual en una empresa que llegó a factura una media de 50 millones de euros mensuales, más del 40 por ciento en 'negro' y blanqueado para evitar a Hacienda y realizar este tipo de pagos para comprar voluntades.

  

En el caso de Méndez, el exfundador de Mahía asegura que el acusado participó en cacerías y fiestas organizadas por la empresa y llegó a veranear y disfrutar del yate del hoy presidente del grupo, Ramón López Casal, a quien le unía una "amistad muy íntima, muy intensa", amén de percibir 180.000 euros en metálico que el munícipe nunca devolvió porque no se trataba de un préstamo sino de un regalo, así como una vivienda en Villagarcía de Arosa.

  

Como prueba de ese regalo en metálico, Gómez Maroñas ha aportado un documento interno de la sociedad gallega en la que se justifica esa cifra como un pago a "colaborador".

 

"ESTÁ VACIANDO EL GRUPO"

  

El testigo, quien ha explicado que no tuvo dificultad en hacerse con dicha prueba porque "la empresa creció tanto que fue dejando un reguero de fallos", ha reconocido no obstante que en la actualidad mantiene un enfrentamiento con el que fuera su amigo de infancia y hoy presidente de Mahía, Ramón López Casal, que les llevará a verse las caras en vía penal en Santiago de Compostela.

  

El problema entre ambos, que Gómez Maroñas ha calificado de "empresarial, no personal", se produjo cuando descubrió la desaparición de distintas propiedades del grupo ideada por su socio y amigo, al que ha acusado de "practicar un vaciamiento de todas las empresas y la creación de otro centenar fuera de España", desde África, Angola, México y Brasil hasta Rumanía, Bulgaría, Polonia y Francia, entre otros países.

  

"Es evidente que no puedo aplaudirle", ha justificado Gómez Maroñas, quien ha asegurado igualmente que el ex delegado territorial de la Junta en Valladolid, Jesús García Galván, también imputado en la causa, recibió un chalé de regalo de Mahía en Mugardos (A Coruña) valorado en cerca de 150.000 euros.