Un estudio concluye que la caza mayor vive "muy buenos momentos" en Castilla y León

Presentación de la publicación Cazdata sobre la evolución de las perchas

Una publicación sobre la evolución de las especies cinegéticas en los últimos 21 años en Castilla y León concluye que la caza mayor vive "muy buenos momentos" en la comunidad autónoma mientras que se observa una tendencia estable o descendente en el caso de la caza menor.

Este es uno de los principales datos incluidos en la publicación 'Cazdata', un "estudio pionero" que impulsado por la Junta de Castilla y León y por la Federación Regional de Caza basado en los resultados de las capturas de los aprovechamientos cinegéticos realizados en la Comunidad Autónoma en los últimos 21 años.

Según ha explicado el director general de Medio Natural, José Ángel Arranz, este "ambicioso y exitoso" informe, que ha ayudado a tomar decisiones sobre la gestión de la caza en Castilla y León, refleja "luces y sombras" en la evolución de las especies cinegéticas en la Comunidad, con tendencias "muy favorables" en el caso de una caza mayor "cada vez más numerosa" y otras "ligeramente a la baja", como ocurre con la "reina" de la caza menor, como es la codorniz.

En concreto y según ha detallado el autor de la publicación, Mario Saez de Buruaga, se constata una tendencia al alza en el caso del conejo, con especial incidencia para los ungulados silvestres, como el jabalí, el corzo o el ciervo. Sin embarga, ha caído la presión de las capturas en especies de caza menor, que permanece estable en los casos de la paloma torcaz, paloma bravía, los zorzales, las acuáticas, las agachadizas o las becadas.

En el caso del jabalí, por ejemplo, las capturas han aumentado desde el inicio de Cazdata, con cierta estabilidad hasta la temporada 1998-99 con un ascenso hasta la 2002-03, otros dos picos de capturas en 2003-04 y 2005-06 y valores que oscilan entre 0,15 y 0,22 ejemplares por 100 hectáreas en los últimos años.

Saez de Buruaga ha destacado además el valor y la relevancia de Cazdata en tiempo de número de años y de superficie analizada por lo que ha definido a la publicación, que se podrá consultar a partir de mañana en la web de la Junta de Castilla y León, como el primer informe con mayor seguimiento continuado de las especies cinegéticos, con importantes datos sobre los daños a la agricultura o por atropellos, donde la casuística se mantiene estable con el jabalí, el conejo y el lobo como los mayores causantes, y los problemas sanitarios.

Por otro lado, el autor de la publicación ha calificado de "buena noticia" para el sector la menor incidencia del furtivismo como consecuencia de la labor de vigilancia de la guardería forestal de la Junta de Castilla y León y de la mayor responsabilidad de los cazadores. No obstante, la especie más afecta por esta práctica es la liebre, seguida del conejo, la perdiz, el jabalí y el ciervo.

ANÁLISIS DE LA PRESIÓN DE LOS COTOS

Para el autor, otro dato a tener en cuenta es el que analiza la presión que soportan los cotos de caza y que concluye que la tendencia de la presión potencial total y la de la caza menor siguen el mismo patrón, no así la caza mayor.

Así, la presión real de caza mide el número medio de cazadores en el coto durante cada día de caza diferenciando entre días laborables y festivos. En cuanto a la presión real, la tendencia de la caza menor muestra descenso en los días festivos y ascenso en las laborables. En cuanto a la caza mayor, la presión real sigue la misma tendencia tanto en días laborables como festivos y ambas aumentan en el último período analizado, "si bien las correspondientes a los días festivos lo hacen de forma más brusca".

Otro dato relevante del estudio es la distribución de los distintos tipos de hábitats en un coto. Se han analizado 774 cotos de caza y se concluye que el cultivo de secano dentro del coto inicia un descenso ligero a partir de la temporada 2008-2009 mientras que ha ido en aumento el hábitat de bosque a partir del período 2005-2006. Según el análisis realizado, un coto medio de los que han participado en Cazdata presenta un 51 por ciento de secano, un 22 por ciento de bosque, un 13 por ciento de matorral y regadío y un 11 por ciento de prado o pastizal.

El estudio establece una conexión entre el hábitat idóneo para algunas especies y la presión cinegética y concluye también que en el caso de la perdiz roja y la becada la relación de la presión, especialmente en los días festivos, es similar a la tendencia de las capturas de dicha especie. En el caso de la codorniz y el jabalí esta relación no está tan marcada.

Para la elaboración de Cazdata se ha generado una base de datos con 2.415 registros correspondientes a las 21 temporadas de caza a partir de la colaboración de un total de 449 clubes de caza, de los que el 41 por ciento ha participado con datos de más de cinco temporadas.

El presidente de la Federación Regional de Caza, Santiago Iturmendi, ha destacado también la importancia de este informe que confirma "la mayoría de edad" de un colectivo "imprescindible" para el control de los ecosistemas, para conservar la naturaleza y proteger el medio natural.