Un eléctrico, rentable a partir de los 20.000 kilómetros al año

Vehículo eléctrico.

Un estudio demuestra que, a pesar de su mayor coste de adquisición y de seguro, un coche eléctrico puede ser rentable si hacemos más de 20.000 kilómetros/año durante su vida útil, once años. El motivo: una décima parte de coste energético y menor gasto en mantenimiento.

El propietario de un automóvil eléctrico tiene que recorrer más de 20.000 kilómetros al año para rentabilizar el sobrecoste de hasta 14.360 euros que supone la adquisición de este tipo de vehículo en comparación con uno de gasolina, según datos del comparador de seguros Acierto.com ('www.acierto.com'). El informe indica que para amortizar el mayor desembolso necesario para comprar un coche eléctrico hay que recorrer un total de 220.000 kilómetros a lo largo de los once años de vida útil de este tipo de vehículos.

 

No obstante, Acierto.com señala que en la actualidad únicamente uno de cada diez propietarios de coches eléctricos amortizaría la compra de este tipo de automóvil sin las ayudas del Plan MOVELE, cuyo presupuesto de 10 millones de euros se agotó a mediados del pasado mes de noviembre. El análisis pone de manifiesto que la diferencia en el precio de compra de estos coches en comparación con modelos similares de gasolina también repercute en el coste del seguro. Así, una póliza a todo riesgo sin franquicia de este tipo de vehículos sin emisiones puede ser un 26% más cara, con 612 euros de gasto adicional en la vida útil del coche.

 

Acierto.com indica que el vehículos eléctricos tienen una autonomía contenida y requieren un tiempo de recarga de entre seis y ocho horas. Además, destacó que, por el momento, las grandes ciudades todavía tienen pocos puntos de recarga para estos automóviles.

 

No obstante, el estudio apunta que los modelos eléctricos tienen un menor coste de consumo y de mantenimiento. Así, estos automóviles gastan 0,75 euros para cada cien kilómetros, frente a los 9,23 euros de los de gasolina, mientras que su mantenimiento requiere 1.500 euros por cada 150.000 kilómetros (2.600 euros en el caso de los de gasolina).