Un 'Don Juan Tenorio' contemporáneo aterriza en el Calderón para su estreno nacional

Blanca Portillo pretende desmontar el mito del Tenorio con una producción en la que ha contado con actores de la cantera vallisoletana.

Hace ya tres años en un bar de Sevilla, Blanca Portillo, actriz española reconocida y con una larga trayectoria, comentó a José Luis García-Pérez, colega de profesión, su idea de llevar a los escenarios la obra más famosa de José Zorrilla, Don Juan Tenorio. Pero la intención era hacerlo de una manera diferente.

 

Portillo contó con el apoyo de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y del Teatro Calderón y de esta forma comenzó a tejer un proyecto que ahora se alza sobre las tablas del teatro vallisoletano.  

 

Necesitaba, como ella misma cuenta, “un hombre sin complejo de machote” y García-Pérez era el artista adecuado. Pero ¿cómo afronta un hombre la preparación de un personaje que destruye el arquetipo masculino por excelencia? “Confiando en Blanca”, asegura rotundo José Luis García- Pérez. “Buscando el sentido del texto, mostrando al hombre tal y como es y no con falsedad. Con poesía, amor y mucha verdad”.

 

Sin desvirtuar el texto original de Zorrilla, Blanca Portillo ha creado una adaptación contemporánea del Tenorio “para destruir al propio Tenorio”, explica. “Pretendo eliminar una figura masculina que las mujeres también hemos contribuido a crear”.

 

El objetivo de la obra es desmontar el mito, “se ha tratado a Don Juan como un personaje bueno y consideramos que es el enfoque erróneo”, explica Miguel Hermoso, el actor que encarna a Luis Mejía. Hermoso recalca que a pesar de este planteamiento se ha mantenido el espíritu romántico de Zorrilla, “el romanticismo del autor habla de quebrar y dejar de ser condescendiente y es justo lo que hemos hecho”.

 

 

La directora ha recurrido a la cantera española para completar su elenco de actores. Acudió a las Escuelas de Arte Dramático de Sevilla, Madrid y Valladolid para elegir, a los que a su criterio, mejor encarnarían algunos personajes de la obra. De esta forma les llegó el momento a Raquel Varela y Alfredo Noval, dos jóvenes de la Escuela de Arte Dramático de Castilla y León.

 

"El 90% de los actores salen de escuela, lo que en mi opinión es un valor añadido”. La directora resalta la “química maravillosa” que hay entre los actores más jóvenes y los más veteranos. Cuenta que se han complementado y han aprendido unos de los otros.

 

Después de 10 años, el Calderón vuelve a acoger esta obra esta vez en su estreno nacional