Un dolor de cabeza provocado por un gusano casi mata a un joven

Un simple dolor de cabeza puede llegar a cambiarte la vida de forma drástica. Este es el caso de Luis Ortiz, un joven de California que decidió ir al médico aquejado de una jaqueca. 

La vida de Luis Ortiz, un joven de California, cambió de golpe el día que decidió ir al médico aquejado de una jaqueca. La causa era algo mucho menos común y sobre todo muy peligrosa, ya que consistía en un gusano que vivía en su cerebro y podría haberle causado la muerte de no haber sido operado en los siguientes 30 minutos.

 

Lo primero que hicieron los médicos fueron varias pruebas de rayos X para ver mejor lo que le estaba causando la inflamación y la obstrucción de fluidos en el cerebro. Los resultados del escáner mostraron un pequeño gusano asentado en él. El joven comenzó a empeorar rápidamente y los médicos no tuvieron otra opción que operar para sacar al parásito.

 

El doctor Soren Singel que atendió a Luis Ortiz en el hospital Queen of the Valley Medical Center de Napa, California, creó un mapa de su cerebro y su cabeza que luego usó como un sistema de navegación para el endoscopio. El riesgo de romper el quiste y derramar su contenido en el cerebro hacía la operación aún más complicada, pero finalmente el doctor fue capaz de extraerlo de forma segura, como relata el periódico Los Ángeles Times.

 

Los recuerdos de Ortiz de ese día son difusos, lo único que recuerda es viajar de Sacramento, donde él estudiaba, a Napa para visitar a su familia.    

 

Quedó con un amigo para ir a hacer skate y allí fue donde empezaron los problemas, perdió el conocimiento varias veces y decidió volver a casa donde el dolor de cabeza empeoró y empezó a vomitar. Cuando volvió a perder el conocimiento sus padres le llevaron al hospital donde le salvaron la vida.

 

PUDO INTRODUCIRSE COMO UNA LARVA    

 

Cómo llegó el gusano a su cabeza es una incógnita, aunque los médicos barajan la opción de que podría haber llegado a su organismo como una larva mediante alimentos mal lavados y que creció y se desplazó del estómago al cerebro.

 

Luis actualmente no puede trabajar y ha tenido que dejar sus estudios en la universidad, pero se siente optimista y sobre todo "muy agradecido a los médicos por lo que han hecho por mi". "Estoy feliz de estar vivo y soy muy afortunado", afirma.