Un día que alegra el corazón

Ambuibérica, aprovechando la celebración del Día de la concienciación de la parada cardiaca, ha enseñado a los ciudadanos en la Plaza Mayor cómo reaccionar ante un paro.

Había una vez un circo que alegraba el corazón, comenzaba aquella famosa canción que muchos recordarán. Pero para alegría del órgano vital, la que se habrán llevado los vallisoletanos que se han pasado la mañana de este miércoles por la Plaza Mayor. Allí se encontraron una carpa, cortesía de Ambuibérica, a raíz del Día Europeo de concienciación de la parada cardiaca y en la que se enseñaba cómo reaccionar ante una situación así.

 

El tema era sencillo para aquellos curiosos que allí se acercaban. Varios instructores como José Manuel Vega les enseñaban in situ a detectar el susodicho paro y a cómo reaccionar ante una situación que puede volverse muy agobiante para alguien que no esté preparado. “Hay que concienciar a la gente de cómo hay que actuar. Normalmente en medicina se aconseja no intervenir si no se sabe, pero en los paros sí compensa", explica Vega.

 

“Lo primero, después de comprobar que efectivamente estamos ante una víctima de paro, que se nota cuando no responde y no mueve el pecho, no respira, es llamar a una ambulancia”, continúa. La maniobra es más sencilla de lo que parece, abriendo la vía aérea por la boca primero y realizando maniobras de compresión torácica después. Acto seguido, cada treinta compresiones, hay que hacer dos ventilaciones boca a boca expulsando el aire de los pulmones del afectado.

 

“Cualquiera puede hacerlo, precisamente ahora hemos tenido un grupo de escolares, antes un hombre de mediana edad... Quien sepa hacerlo bien puede salvar muchas vidas”. Así es, ya que solo en Valladolid se dan 170 casos de paro cardíaco fuera de las instalaciones de un hospital al año, 35.000 en toda Europa.

 

IMPORTANTE PARA TODOS

 

Como médico que es, el alcalde Javier León de la Riva no quiso perder la ocasión de acercarse a la carpa. “Todos los días en todos los países mueren muchas personas de parada. En muchos casos se puede evitar el desenlace fatal, si se actúa con rapidez. Primero avisando al servicio de emergencia y después llevando a cabo la maniobra. En medicina es tan importante lo que se hace como lo que no” aseguraba el edil con una sonrisa ante un campo que claramente conoce.

 

Pero, ¿está preparada Valladolid para cuando se dan estas situaciones en lugares con grandes aglomeraciones? “En Valladolid siempre tenemos preparado un equipo para esos sitios, es algo básico y hay que tener personal especializado, en lugares como estadios, polideportivos, piscinas. Eso sí, para las personas que no son conocedoras de medicina, las clases no tienen que ser grandes teóricas para no liar, eso aquí lo hacen muy bien”.

 

“Afortunadamente cada vez hay más conocimiento de este problema que, si se conoce, tiene más fácil solución, si bien no siempre termina con el desenlace que todos deseamos, conocer la maniobra hace más probable que así sea”, concluyó el alcalde.