Un derrumbe de carbón hizo que el gas metano de un hueco se desplazara hasta la galería donde murieron seis mineros

Mantero valora el informe

Según el informe de la Comisión Regional de Minas un colapso brusco en una bóveda provocó el hundimiento del carbón.

El informe final de la Comisión Regional de Minas recoge que las causas del accidente en el Pozo Emilio del Valle, que costó las vida a seis mineros el pasado 28 de octubre, se produjo por "un colapso brusco de la bóveda del post-taller de la explotación", lo que provocó el consiguiente hundimiento del carbón situado por encima, "que rellenó el hueco creado en ese post-taller".


Ese hueco, según recoge el propio informe, estaba ocupado por gas con un alto porcentaje de gas metano, que se desplazó e invadió el taller y la galería de la planta siete del macizo siete, lugar en el que se encontraban los mineros que fallecieron "a causa de asfixia" tras respirar el gas.

Esa acumulación de metano producida por el derrumbe se vio incrementada por la caída de la capa de carbón superior, que a su vez iba acompañado de más gas, lo que hizo que nivel oxígeno "bajase de forma instantánea hasta el uno por ciento".

Se trata de "dos fenómenos consecutivos causados en muy poco espacio de tiempo" que se desencadenan por un "fenómeno gaseodinámico producido por el asentamiento de la capa de carbón superior" de esa zona de la explotación, según ha explicado el director general de Energía y Minas, Ricardo González Mantero, que ha valorado el informe ante los medios de comunicación.

Este informe, que se ha hecho público este jueves y ha sido realizado por expertos de la Administración regional, ha sido ya remitido al Juzgado de Instrucción número cuatro de León y a los servicios administrativos de la Junta de Castilla y León.

 

EL MACIZO SIETE CERRADO 'SINE DIE'

Por otro lado, Mantero ha aseverado que el macizo siete "permanecerá cerrado" y que, por el momento, no se contempla "ni a medio, ni a largo plazo" que pueda reabrirse y se continúe extrayendo carbón. "No descarto que se pueda dejar cerrado para siempre", ha agregado.

En este sentido, durante la reunión mantenida esta mañana por la Comisión Regional de Minas, la Hullera Vasco-Leonesa, propietaria de la explotación donde se produjo el siniestro que costó la vida a seis mineros, ha solicitado que se declare el macizo siete de "nivel cuatro" lo que requería medidas de seguridad excepcionales para llevar a cabo su explotación, ya que sería considerado más peligroso para los trabajadores.

También ha propuesto la declaración de este espacio de la mina como "sospechoso de desprendimiento instantáneo".